 |

|
|
 |
| Noticias |
Declaratoria Encuentro regional del PIDAASSA
Lima, Perú, octubre de 2009.
CARTA DE LOS PUEBLOS ANDINOS Y DE LA AMAZONIA
Nosotros campesinos, campesinas, indígenas, movimientos sociales y de mujeres, profesionales, instituciones de desarrollo que luchamos por una tierra y vida saludable, creemos en la convivencia armónica entre el ser humano y la naturaleza desde hace varios siglos y gracias a ese modo de relacionarse hemos mantenido generaciones con sabidurías, prácticas culturales, sociales, económicas y políticas, sostenibles. Sin embargo, esta práctica no es reconocida por nuestros gobiernos y por los países industrializados, que siguen con un modelo de producción y consumo degradador, de sometimiento y explotación de la naturaleza, tomándola estrictamente como mercancía, para acumular riqueza e incrementar capitales.
Este modelo de uso de los recursos naturales, está basado en la depredación, el saqueo económico a ultranza de minerales, petróleo y bosques. Lo que está generando el colapso del planeta y consecuencias como: inundaciones, sequias, variaciones climatológicas, hambre por la creciente inseguridad alimentaria, sismos, descongelamiento de glaciares, escases de agua, desaparición de especies de la biodiversidad, mayor presencia de enfermedades causadas por el desequilibrio ambiental. Además, expone a la humanidad a situaciones de clasificación, dominación y exclusión social y miseria, haciendo que los conocimientos de los pueblos originarios del mundo sean subordinados o ninguneados desde la época colonial, causando directamente una deuda ecológica del norte hacia el sur de nuestro planeta, la resistencia de nuestros pueblos y la formulación de alternativas sostenibles de desarrollo y vida digna.
Frente a estos problemas quienes estamos participando en el II Encuentro del Programa de Intercambio, Dialogo y Asesoría en Agricultura Sostenible y Seguridad Alimentaria – PIDAASSA Regional países Andinos y Brasil.
Exigimos:
La aplicación de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de acuerdo a la Declaración de las Naciones Unidas;
El respeto y aplicación del CONVENIO 169 de la OIT , que indica la obligación de los gobiernos de consultar a los pueblos indígenas originarios sobre el uso de los recursos y sus territorios;
Reformas agrarias y garantía jurídica de la tierra para los pueblos indígenas, originarios, tradicionales, campesinos. Como una forma de garantizar el ordenamiento territorial con una diversificación productiva y la soberanía alimentaría;
El rechazo de los mecanismos de mercado como instrumentos para reducir las emisiones de carbono, basados en la firme creencia de que el mercado no es un espacio capaz de asumir la responsabilidad por la vida en el planeta. La Conferencia de las Partes (COP) y su desenvolvimiento mostraron que los gobiernos no están dispuestos a asumir compromisos públicos consistentes, que transfieren la responsabilidad práctica del cumplimiento de metas, notoriamente insuficientes, hacia la iniciativa privada. Con esto, mientras que las inversiones públicas y el control sobre el cumplimiento de las metas se diluyen, se legitima la expansión del mercado mundial de CO2, que aparece como una nueva forma de inversión del capital financiero y de supervivencia de un modelo de producción y de consumo fracasado;
La adhesión al Tribunal de Justicia Climática (Bolivia, Cochabamba 2009) recientemente creada por las organizaciones y movimientos sociales a nivel mundial;
La creación de un Tribunal Internacional de Justicia Ambiental con capacidad de sancionar y penalizar a los Estados y empresas responsables por los crímenes ambientales;
Que los países industrializados reduzcan sus emisiones en un 40% hasta el 2020. Pero, que no transfieran sus industrias con las emisiones para otros países, especialmente del Sur. Caso contrario sean penalizados por este Tribunal Internacional de Justicia Ambiental;
Que los derechos de las mujeres sean respetados y apoyadas porque son quienes más sufren las consecuencias del modelo de explotación y mercantilización de los recursos naturales y su impacto en la seguridad alimentaria;
El fin de la violencia de género, considerada actualmente la más preocupante cuestión socio cultural que afecta a la mayoría de las mujeres en diferentes países. Además, se agrava con la migración de miles de familias rurales por los impactos de los cambios climáticos, la desestructuración familiar y la sobre carga de trabajo;
La no criminalización de las protestas y propuestas de los movimientos sociales.
Afirmamos que tenemos otra visión del territorio, desarrollo y economía, que hemos estado construyendo a lo largo del tiempo, articulando el uso sostenible del bosque y el libre uso de la biodiversidad. Como, también, se hace necesario un conjunto de políticas públicas que permitan el reconocimiento y la valorización de esas prácticas tradicionales, basadas en la convivencia entre producción y preservación ambiental.
Nos comprometemos a seguir luchando desde estas premisas, y para que todo y cualquier mecanismo de reducción de deforestación, explotación del petróleo y minería esté consultado y acordado con los pueblos indígenas, originarios, tradicionales y campesinos a partir de la inserción de una visión amplia de políticas públicas y fondos públicos, que garanticen nuestros derechos y vida en la Amazonía , los Andes y en el Planeta.
Así firmamos nosotros:
BRASIL :
Articulação Nacional de Agroecologia –ANA
Articulação Nacional de Agroecologia da regiao Amazônica –ANA AMA
Federação de Órgãos para Assistência Social e Educacional –FASE
Movimento de Mulheres do Nordeste Parense –MMNEPA
Movimento Interestadual de Quebradeiras de Coco Babacu –MIQCB
Grupo de Assessoria em Agroecologia na Amazônia –CGTNA
Associação Paraense de Apoio a Comunidades arentes –APACC
Associação Agroecologica Tijupá
Rede de Agroecologia do Maranhão – RAMA
BOLIVIA:
Red de Promotores Investigación Social
Asesoramiento Legal Potosí Fundación
AGRECOL Andes
ECUADOR:
Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas Indígenas y Negras de Ecuador
Fundación Vertiente de Vida
Fundación Ecuatoriana del Habitat
Servicios para el Desarrollo Alternativo
PERU:
Instituto de Investigación y Desarrollo Andino
Confederación Nacional Agraria
PIDECAFE
CHIRAPAQ
Aportes para el Desarrollo Humano
Lima, Perú, octubre de 2009.
regresar |
Octubre 2009
¡Por la vida, alto al Cambio Climático¡
Declaratoria del III Encuentro del PIDAASSA de Mesoamérica y del Caribe, sobre el Cambio Climático y la Agricultura Sostenible.
Los pueblos originarios, encontramos en la Tierra nuestra fuente energética para la vida, pues con su sabiduría nos ha enseñado el principio de armonía para la convivencia con los elementos como el suelo, el agua, el bosque, los animales, las plantas, y el aire que requerimos. Cuidamos y trabajamos para ella, pues ella nos cuida y trabaja para nosotros. Hemos crecido en ella, y diariamente disfrutamos de sus benevolencias. Para nosotras y nosotros la Tierra es un ser del que emana la vida; nuestros antepasados nos enseñaron a armonizarnos, sin adueñarnos de ella. Nos enseñaron que es para todos y todas y que las acciones humanas repercuten en la vida de quienes la poblamos.
Por miles de años, muchos pueblos del mundo, hemos aprendido a tratar la Tierra con RESPETO y sabemos que cuando este se pierde, hace que en el ser humano emerja la avaricia, la necesidad de acumular riqueza y el desprecio a la vida misma. Denunciamos que este irrespeto es la principal causante de los grandes males que padecemos: la pérdida de las especies, el desorden del ciclo de las lluvias, el cambio en la intensidad del viento, la fuerza con que el sol nos llega, denominado por la ciencia como CAMBIO CLIMÁTICO. Este ha provocado y seguirá provocando el hambre, pobreza, exclusión, discriminación y muerte de millares de habitantes de la tierra. La Tierra está sufriendo el calentamiento a niveles amenazantes a la vida, lo que nos pueden llevar al colapso de todos los seres vivos.
Ante ello: las organizaciones abajo firmantes y miembros del Programa de Intercambio Dialogo y Asesoría en Agricultura Sostenible (PIDAASSA), de la región Mesoamericana y del Caribe, manifestamos nuestra preocupación e indignación por los crecientes riegos que representa el CAMBIO CLIMATICO.
Afirmamos, desde la experiencia forjada con nuestras manos, que una Agricultura Sostenible, que no depende de la energía fósil, que conserva la diversidad genética y de especies, que recupera toda la relación de los pueblos originarios de relacionarse con la MADRE TIERRA y que contribuye enormemente a la seguridad y soberanía alimentaria de los pueblos del mundo, además de toda su contribución al cuidado y restablecimiento del medio ambiente, debe de tener el reconocimiento de la ciencia y la tecnología, como una forma de producir alimentos saludables y a la reducción de gases de efecto invernadero.
Consideramos que:
La forma de vida, sustentada en la dependencia industrial y del petróleo para sus sistemas de producción de alimentos, han tocado fondo y han provocado efectos irreversibles en la mayoría de los ecosistemas del planeta, comprometiendo las aspiraciones y calidad de vida de las generaciones de hoy y del futuro.
El trato a la tierra como una mercancía, descontrolando la forma equilibrada de uso de los elementos de vida para el desarrollo equitativo de todos los pueblos del mundo; concentrándolas y reconcentrándolas en sistemas mezquinos e individualistas promovidas por la economía de mercados y protegidas por los estados más poderosos, es una de las causas de la crisis ambiental, económica y alimentaría que se disemina en los sectores y pueblos más vulnerables. Estudios recientes ubican a países de nuestra región entre los primeros lugares más vulnerables al riesgo que representa el Cambio Climático.
Que existe una inadecuada distribución de los rubros presupuestarios en la mayoría de los Estados, priorizando gastos innecesarios y agravantes para sus pueblos. Constituyéndose una ofensa los 2,000 millones de dólares americanos invertidos por los Estados centroamericanos para sus gastos militares y de seguridad, contrariando con las crecientes zonas de hambruna de la región.
Que el modelo dominante, basado en la injusta distribución de la tierra y la explotación de los recursos naturales, ha privilegiado a un reducido sector hegemónico que aplica leyes, tratados comerciales y políticas que excluyen a la amplia mayoría de los que habitamos este planeta, promoviendo la desigualdad, el racismo, la inequidad.
El trabajo que realizamos desde el PIDAASSA, en la promoción de la agricultura sostenible, la soberanía alimentaria con equidad de género, a través de las acciones de más de 40,000 familias indígenas y campesinas latinoamericanas y caribeñas, plantean que una agricultura que priorice las necesidades alimentarias locales, la articulación del tejido social del continente y la generación de sabidurías y ciencias es posible y necesaria, para preservar el equilibrio ecológico, económico y social.
Esta experiencia y el trabajo de estas familias, que la gestión por la soberanía alimentaria representa un efecto relevante en la mitigación de las consecuencias del cambio climático, detención de las zonas de hambruna, la preservación y conservación de los recursos naturales y la articulación de las comunidades a una forma de vida dependiente de la cosmovisión de los pueblos.
EXIGIMOS a los Estados y gobiernos del mundo, a las instancias tomadoras de decisiones en los temas ambiental y alimentario y a los países industrializados:
El cambio de paradigma ante el modelo dominante, sustentado en prácticas productivas sostenibles que fomenten la soberanía alimentaria y el buen vivir de todos los pueblos.
Una reforma agraria integral con justicia social, el respeto a las formas organizativas, productivas, alimentarias y del uso y manejo adecuado de los recursos naturales para la construcción de una sociedad mundial más justa y equitativa.
Asignar en sus presupuestos nacionales partidas económicas para implementar políticas y leyes que mitiguen y detengan los efectos del Cambio Climático por el bien de todas y todos.
Que los países industrializados se responsabilicen del impacto negativo del cambio climático, reduciendo, en no menos de un 40% las actuales emisiones, hasta el año 2020 y en un período máximo de 50 años en no menos de 90%. De no tomar estas medidas el mundo se encamina al colapso.
Que los países industrializados compensen los daños que están causando, disponiendo de al menos el 1% de sus PIB anualmente, iniciando con 160,000 millones de dólares americanos de forma inmediata y estableciendo mecanismos para atender a las demandas, propuestas y derechos de los pueblos en el tema ambiental y alimentario.
Que se destinen los gastos militares actuales, de la región mesoamericana al proceso de autonomía, educación, salubridad de los pueblos y de la tierra misma.
Respetar la autonomía y los derechos de los pueblos originarios del mundo, reconociendo en su cosmovisión, estrategias para mitigar la crisis actual en que divagan las grandes mayorías.
Proclamamos el Derecho a la Vida de todos los seres que habitamos nuestra Madre Tierra.
Dado en la ciudad de Panamá, a los 17 de Octubre de 2009; firmando las y los delegados de las siguientes organizaciones:
Por México:
CEDICAM,
INSTITUTO MAYA,
OMESP
XILOTL
Por Guatemala:
ASECSA,
ILUGUA,
HEKS.
Por El Salvador:
ACUA
GAAS
Por Honduras:
ADEPES,
ANAFAE,
SOLIDARIDAD,
COSECHA
GAAS.
Por Nicaragua:
DIAKONIE,
GAAS,
COOPAD,
BIP BC,
ODESAR,
VISION CONSULTING.
Por Cuba:
Fundación Antonio Núñez Jiménez,
Programa de Desarrollo Sostenible del Consejo de Iglesias de Cuba,
GAAS.
Por Costa Rica:
RED COPROALDE
ANAMAR
OSA
GAAS
Por Panamá:
PRODESO
PROMESA
CEPAS
IPETI KUNA
UP
Por Colombia:
DIAKONIE
regresar |
¿Somos demasiados?
El PAIS.COM
REPORTAJE: vida&artes
Sumaremos 7.000 millones de habitantes en 2012 y 9.000 en 2050 - El problema no es la fecundidad, que ya se está frenando, sino la fatal distribución de recursos
VERÓNICA CALDERÓN 06/Noviembre/2009
La gravedad de la crisis alimentaria, el aumento inusitado en la población de los países menos desarrollados y los efectos del cambio climático son algunas razones para repetir la misma frase: "Somos demasiados". Y seremos más. En 2012, la población mundial alcanzará los 7.000 millones de personas.
La gravedad de la crisis alimentaria, el aumento inusitado en la población de los países menos desarrollados y los efectos del cambio climático son algunas razones para repetir la misma frase: "Somos demasiados". Y seremos más. En 2012, la población mundial alcanzará los 7.000 millones de personas. En 2050, la Tierra albergará a 9.100 millones. La gran mayoría de los nuevos habitantes vivirán en países pobres. Según cálculos de la ONU , en 2050 la población española será prácticamente igual que en 2009. Unos 42,8 millones de habitantes. Muy lejos del crecimiento previsto para países como Níger, Somalia y Uganda, cuyas poblaciones crecerán hasta en un 150% en los próximos 40 años. La población en los países desarrollados se mantendrá prácticamente igual y en algunos incluso disminuirá. En cambio, las naciones más pobres del mundo tendrán un acelerado crecimiento. De los 2.400 millones de personas más que habrá en el mundo en 2050, el 98% vivirá en países pobres. ¿Hay suficiente espacio y recursos para todos?
Las tasas de natalidad han disminuido en un 50% en los últimos 30 años, y se espera que se reduzcan aún más. Incluso en los países más pobres del mundo, la natalidad se reducirá a la mitad. Las previsiones de la ONU coinciden en que la tendencia se mantendrá. En 2050 se prevé que la fertilidad mundial sea de tan sólo 1,85 niños por mujer. Sin los métodos anticonceptivos, la población mundial crecería hasta los 11.000 millones de personas en 2050. Los controles de natalidad han sido fundamentales. Pero no son, ni de lejos, la única solución.
Desde hace más de 200 años, la advertencia ya era explícita: el inglés Thomas Malthus advertía en su célebre Ensayo sobre el principio de la población que los recursos naturales serían insuficientes para abastecer a la población mundial. La investigadora Rosamund McDougall, directora adjunta de la ONG Fondo para una Población Óptima (OPT, en inglés) advierte que "una población de más de 9.000 millones de personas tendría un impacto terrible sobre la Tierra , no sólo en la calidad de vida. La cantidad de emisión de gases de efecto invernadero haría imposible vivir en el planeta en 2050".
¿Quiénes ocuparán la Tierra entonces? La población en los 49 países más pobres del mundo se duplicará, de 840 millones hasta los 1.700 millones de personas, según apunta el informe Perspectivas sobre la población mundia l, difundido en 2008 y elaborado por la División de Investigación Demográfica y Población Mundial de la ONU.
Los países desarrollados, en contraste, no sufrirán un cambio significativo en su población: de 1.230 millones de habitantes en 2009 a 1.280 millones en 2050. Incluso, Japón, Georgia, Rusia y Alemania perderán un 10% de población. El científico y escritor británico Fred Pearce opina que el problema no está en cuántos somos, sino en la manera en que repartimos los recursos. "Es evidente que el problema es el consumo excesivo de los países desarrollados y no la sobrepoblación de los más pobres", afirma.
El consumo de una persona en EE UU emite 20 toneladas de dióxido de carbono cada año; el equivalente de dos europeos, cuatro chinos, diez hindúes o 20 africanos. El 80% de la población pagaría las consecuencias económicas y ambientales del consumo de un 20%. Stephen Pacala, director del Instituto Ambiental de la Universidad de Princeton (EE UU), calcula que los 500.000 habitantes más ricos del mundo -cerca de un 0,7% de la población actual- son responsables del 50% de las emisiones de dióxido de carbono del mundo.
Y la situación no hará sino agravarse en los próximos años. "El reto es, en realidad, que los recursos se repartan de una manera más equitativa. Los efectos sobre el medio ambiente son extremadamente difíciles de revertir a través de las tasas de natalidad", advierte Pearce. "Aun si redujéramos a cero la fertilidad en el mundo, las emisiones de gases con efecto invernadero deberían rebajarse, por lo menos, un 50% para mediados de siglo", explica.
Además de los efectos del cambio climático, los países menos desarrollados se enfrentan al hambre, la causa directa o indirecta de un 58% del total de muertes del mundo según un estudio de la ONU difundido en 2004. El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, en inglés) advirtió la semana pasada de que en 2050 habrá otros 25 millones de niños desnutridos en el mundo, que se añadirán a los 150 millones que sufren hambre en la actualidad. Los niveles de pobreza continuarán aumentando: entre 1981 y 2001, el número de personas que vivían con menos de un dólar al día en África Subsahariana se duplicó. De 164 millones hasta 316 millones; y en los próximos 40 años, dos tercios de la población mundial vivirá en países en vías de desarrollo.
El hecho es que hoy en día, mil millones de personas (un sexto de la población mundial) sufren hambre. En 2050, serán 1.700 millones, un 18% de la población prevista para entonces. Además del deterioro ambiental, los conflictos y el bajo desarrollo causan la escasez de alimentos. Los agricultores africanos emplean el equivalente a 1% del fertilizante que utiliza un agricultor en un país rico. Y mientras en los países pobres consumen una dieta basada en vegetales, los ricos consumen comida que come vegetales. Para producir un kilo de carne son necesarios, por lo menos, 10 kilos de pasto. Un estadounidense promedio consume 120 kilos de carne al año; mientras que en los países en vías de desarrollo, el promedio es de 28 kilos.
"La cooperación marcaría una diferencia significativa", según afirma Stephen Pacala. "Las hambrunas se deben, en la mayoría de las ocasiones, al pobre desarrollo de los países y a que la producción ha sido insuficiente", comenta. La falta de tecnologías que desarrollen la agricultura en los países menos desarrollados y los efectos de la crisis económica global empeora las circunstancias.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO, en inglés) advirtió en 2008 que el gasto anual en alimentos importados en los países más pobres podría suponer cuatro veces más que en 2000. "Para los consumidores más pobres, que gastan un 60% de su gasto habitual en comida, el aumento significa un golpe brutal para sus finanzas", observa el informe. La FAO también señala que para combatir el hambre, el mundo debe producir en 2050 un 70% más de alimentos que en la actualidad.
El reto no es nuevo. La llamada revolución verde consiguió duplicar la producción de alimentos entre 1960 y 1990. Y, en la actualidad, aún existe un 60% de tierra fértil en el mundo. ¿Pero qué garantiza a los países pobres un desarrollo sostenible en los próximos años? Pearce y Pacala coinciden que un buen inicio es la inversión. Un informe del Ministerio de Desarrollo Británico calculó en 2008 que para reducir el hambre en el mundo serían necesarios, por lo menos, unos 900 millones de libras (unos 987 millones de euros) para garantizar el desarrollo y las tecnologías necesarias para favorecer la agricultura en los países más pobres.
El presupuesto de la FAO sumó en 2008 unos 870 millones de dólares (unos 580 millones de euros). En 2009 ascendió ligeramente, hasta 930 millones de dólares (unos 626 millones de euros). Al comparar la cifra con los 700.000 millones de dólares (471.000 millones de euros al tipo de cambio actual) que el Gobierno de EE UU destinó para evitar la quiebra del banco de inversión Bear Stearns, las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae y la aseguradora AIG en septiembre del año pasado. El presupuesto mundial dedicado a combatir el hambre apenas representa un 2% de esa cifra.
Los líderes reunidos en la reciente cumbre del G-20 celebrada en Pittsburgh en septiembre pasado acordaron destinar unos 2.000 millones de dólares (1.370 millones de euros) a ayudas para combatir el hambre del mundo, pero un estudio publicado por el Instituto Internacional para la Investigación de Políticas Agrarias difundido en octubre señala que es insuficiente. "Son necesarios al menos unos 7.000 millones de dólares [unos 4.710 millones de euros] al año para la investigación agropecuaria y la mejora de la infraestructura rural en los países. De continuar con una política que privilegie las ganancias, las consecuencias serán desastrosas", advierte Gerard Nelson, uno de los autores del informe.
La prioridad para resolver el hambre, un grave efecto de la mala repartición de recursos en el mundo tampoco es nueva. Preguntado en 1972 en una entrevista con Dick Cavett sobre los efectos de la sobrepoblación, John Lennon fue claro en definir el primer paso: "Tenemos suficiente comida y dinero para alimentar a todos. Hay suficiente espacio, y algunos hasta van a la Luna ".
© EDICIONES EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200
regresar |
El clima no es una mercancía
| 6Nov- 2009 a las 11:17
Estos días, Barcelona acoge la reunión de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático previa a la cumbre de Copenhague (COP 15) donde todo apunta a un previsible fracaso de las negociaciones.
Esther Vivas
www.kaosenlared.net/noticia/el-clima-no-es-una-mercancia

La crisis climática es hoy una realidad innegable. Según el Panel Internacional Sobre Cambio Climático (IPCC), la temperatura global ha aumentado, entre 1906 y 2005, un 0,74ºC de media y en los últimos cincuenta años esta subida ha doblado prácticamente la de los cien anteriores.
La lógica del sistema capitalista, que antepone los intereses privados a los bienes públicos y comunitarios, es el máximo responsable de esta situación límite. Un modelo productivista, basado en el uso intensivo de recursos fósiles altamente contaminantes, explotación sistemática de la tierra... Un modelo que nos ha conducido a una crisis financiera, energética, social, alimentaria y climática sin precedentes.
Las "soluciones" que se están aplicando para salir de la actual crisis van en una dirección pro-capitalista. Frente a la quiebra de la economía: más ayudas a la empresa privada y a los bancos, mientras el número de parados no para de aumentar. Frente al hambre en el mundo: se apuesta por una nueva revolución verde, más transgénicos y agricultura intensiva, mientras la dificultad para acceder a los alimentos continúa y el número de personas que pasan hambre no para de crecer. Frente al cambio climático: se promueve un "capitalismo verde", los agrocombustibles, la comercialización con los derechos de emisiones..., mientras el planeta continúa calentándose. En definitiva, nos quieren hacer creer que las soluciones a la "gran crisis" pasan por intensificar, precisamente, aquellas políticas que nos han conducido a la misma.
Estos días, Barcelona acoge la reunión de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático previa a la cumbre de Copenhague (COP 15) donde se quiere revisar el actual protocolo de Kyoto y todo apunta a un previsible fracaso de las negociaciones. Los intereses empresariales, en connivencia con los gubernamentales, priman por sobre la voluntad de reducir los gases de efecto invernadero y acabar con el cambio climático.
Frente esta situación, hay que exigir reducciones drásticas, obligatorias y proporcionales. Los países del Norte son los que más tienen que reducir las emisiones en su territorio y sin recurrir a la compensación por inversiones en países terceros. También hay que impulsar un nuevo modelo energético basado en las renovables y un sistema de movilidad sostenible partiendo del transporte terrestre y de carácter público, a la vez que hace falta una reforma radical de los Mecanismos de Desarrollo Limpio.
Todo esto y más es lo que reivindica la campaña El clima no está en venta, integrada por un amplio abanico de asociaciones ecologistas, en defensa del territorio, cooperativas y grupos de consumo, sindicatos, ONGs... en motivo de la reunión de las Naciones Unidas en Barcelona.
Porque no se puede seguir comercializando con el planeta. La vida, los alimentos, la salud, la tierra, la educación y el clima no son una mercancía.
Esther Vivas es miembro de la campaña El clima no está en venta . Artículo publicado en La Directa , nº 159.
regresar |
LAVANGUARDIA.ES
Temas paralelos de la ronda del clima en Barcelona 06/Noviembre/2009 - 16:17 horas
La última ronda de conversaciones previa a la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático termina hoy en Barcelona. Es evidente la seria fractura entre los países desarrollados y no desarrollados (delegaciones africanas se retiraron temporalmente el día miércoles en protesta), la cual no parece posible de ser salvada al final del día. Las últimas declaraciones hablan de un acuerdo legal global sólo factible en seis meses o incluso un año, y Ed Milliband, secretario británico de Energía, admitió ante la Cámara de los Comunes que quizá lo único factible para esperar en Copenague sea un acuerdo político ya que las negociaciones de la ONU "van lentas y no muy bien", lo cual le valió ayer a Gran Bretaña una mención honorífica en el 'galardón de protesta' que la CAN-Red de Acción sobre el Clima entrega cada tarde al país 'Fósil del Día' (con Canadá y los Estados Unidos encabezando la lista).
No obstante, las actividades paralelas a las reuniones oficiales han dado lugar a encuentros informativos y de debate sobre temas puntuales y de mucho interés en el contexto amplio del clima, ciencia, economía global e iniciativas multilaterales de colectivos ciudadanos, organizaciones sin ánimo de lucro y empresa privada. La actualidad de dichos temas no se desvanecerá mañana ni después de Copenague. Estos son algunos:
Estado actual de los programas REDD que actúan contra la degradación y deforestación de los bosques. El impacto de la tala indiscriminada en ecosistemas y en comunidades de Bolivia, Congo, Indonesia, Panamá, Papua Nueva Guinea, Paraguay, Tanzania, Vietnam y Zambia. Además de la presentación del programa coordinado por la ONU , el GCP-Global Canopy Programme (una alianza de 37 instituciones científicas que trabaja en 19 países) ha distribuido 'El Pequeño Libro REDD', (disponible para descargar en castellano) , una guía a las propuestas en este campo diseñadas por organizaciones oficiales y varias ONG.
La conexión entre biodiversidad, cambio climático y adaptación. Informe del grupo de expertos/as coordinado desde la CBD - Convención sobre Diversidad Biológica , con sede en Montreal. El Convenio vigente está suscrito por 191 países y la UE. Investigaciones cruciales de cara a la celebración en 2010 del Año Internacional de la Biodiversidad . El PNUMA - Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente también ha distribuido su informe ejecutivo '¿La solución natural?' sobre el papel de los ecosistemas en la mitigación del cambio climático y recientemente ha publicado el Compendio 2009 sobre ciencia . Por su parte, el Panel Intergubernamental IPCC, ganador del Nobel de la Paz 2007 , ha presentado su estudio sobre los conocimientos actuales sobre ciencia y clima, disponible aquí en webcast .
El papel de las tecnologías de información y el crecimiento económico verde en el contexto del cambio climático es otro de los grandes temas de discusión. Con la creciente demanda y distribución global de todo tipo de artículos electrónicos, aumenta también la preocupación por la eficiencia en la producción de los mismos, el ciclo de vida útil y los volúmenes de desechos generados En el panel se discutieron experiencias de los gobiernos de España , Japón, Ecuador, así como de compañías privadas, como Cisco, a cuya directora de sustentabilidad, Monique Meche , un representante de Greenpeace le preguntó directamente por qué, a pesar de todo, su compañía permitía que las industrias contaminantes "escribiesen la legislación ambiental en los EE.UU".
Acerca de cómo las TIC pueden dar un vuelco tecnológico y ayudar en la reducción de emisiones de carbono, se puede consultar el informe 'Smart 2020' , realizado por el Climate Group , que busca acelerar los procesos hacia una nueva economía 'baja en carbono', con el patrocinio de la GeSI - Iniciativa Global de e-Sustentabilidad .
La participación de las mujeres en el cambio climático, según las conclusiones del Coloquio Internacional sobre Liderazgo de Mujeres (marzo 2009), convocado por las presidentas de Liberia y de Finlandia. El documento se puede descargar aquí .
Otro sector que incide en el cambio climático es el de la aviación. ICAO , Organización Internacional de Aviación Civil, ha presentado su programa 'Act Global', de respuesta de esta industria al cambio climático. Durante la sesión se discutieron las posibilidades de los biocombustibles que ya se han sometido a experimentación.
No obstante, este tema sigue siendo objeto de controversia, por las consecuencias reales de la destrucción de tierra fértil apta para la alimentación para destinarla a la producción de biocombustibles como etanol. Así mismo está abierta la discusión sobre la llamada 'geoingeniería' y el biochar , carbón vegetal. Al respecto, la organización sin ánimo de lucro con base en Oxford, EcoNexus , tiene un estudio de septiembre pasado: "Agricultura y cambio climático: problemas reales, soluciones falsas" (disponible para descargar en castellano).
Finalmente, ¿cuánto cuesta en carbono la ronda de conversaciones en Barcelona? El Departament de Medi Ambient i Habitatge estima 500 toneladas, por lo cual ha anunciado la compra de 474 derechos de emisión de dióxido de carbono en la bolsa de SENDECO2 , con el objeto de convertir el evento en uno 'neutro'. Eso sí, todavía se espera que la ronda de Barcelona no se quede también neutral sino que la balanza se incline hacia un compromiso global ambicioso para enfrentar el cambio climático.
regresar
|
Golpeará más el cambio climático a países en desarrollo: BM
2009/Octubre/24 @ 0:09 En Sociedad
La Jornada , México
Copenhague, sábado 24 de octubre de 2009 (ASIC/ La Jornada ).- La pérdida acelerada de bosques tropicales y el aumento en la demanda de materias primas agrícolas se convirtió en una de las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero, advirtieron expertos. Es necesario cambiar el modelo de producción de alimentos, impulsar la agricultura familiar, pero sobre todo reducir la desigualdad social, añadieron la víspera de una reunión en que científicos, funcionarios, legisladores y representantes de organismos internacionales se reúnan en esta ciudad para dar impulso a la negociación sobre un acuerdo de reducción de contaminantes en el mundo.
“El cambio climático golpeará con más fuerza a los países no desarrollados”, advirtió el Banco Mundial, una de las organizaciones que participa en este foro, auspiciado también por el gobierno danés, el parlamento de este país y Globe International, una organización que reúne a congresistas de las ocho naciones más desarrolladas y de cinco emergentes, entre ellas México.
Los efectos que ya se dejan sentir por el cambio climático, como temperaturas más elevadas, modificación en los patrones de lluvia, incremento en el nivel de los mares y los cada vez más frecuentes desastres asociados a fenómenos meteorológicos, “representan un riesgo para la agricultura, la alimentación y el abasto de agua”, añadió el Banco Mundial. Lo que está en juego, aseguró, “son los avances que se dieron en los últimos años en la lucha contra la pobreza, el hambre y la enfermedad, así como la vida y sustento de mil millones de personas pobres que viven en países en vías de desarrollo”.
El tema fue planteado aquí por la senadora brasileña, del Partido del Trabajo, Serys Slhessarenko, una de las participantes en el foro. La agricultura familiar debe ser apoyada para reducir el uso extensivo de tierras, dijo este viernes. Senadora por Matto Grosso, un estado ubicado en la Amazonia brasileña, Slhessarenko dijo que en esa región la agricultura familiar ha recuperado una presencia significativa, pero esa experiencia requiere, para reproducirse en otras naciones en desarrollo, un nuevo juego en las relaciones entre naciones industrializadas y emergentes.
“Los países latinoamericanos, con sus grandes extensiones de bosques, pueden ser parte de la solución para capturar carbono –el gas que propicia el calentamiento del planeta–, pero no debe ser impuesta una carga adicional al desarrollo de la región, debe ser cubierta la cuota social”, expuso Slhessarenko. Se refirió a que los países desarrollados deben contribuir con transferencia de tecnología fondos de cooperación para mitigar las carencias que prevalecen en países en desarrollo, de manera más significativa incluso de los montos manejados hasta ahora.
Expuso que son necesarios 350 mil millones de dólares al año –alrededor de un tercio del producto interno bruto de un país como México—para generar avances en la puesta en práctica de acciones para reducir el uso de combustibles fósiles en la actividad económica del mundo en desarrollo. “Es el triple de la cifra que se ha puesto sobre la mesa por parte de los países avanzados”, dijo.
La postura brasileña es que los países en desarrollo requieren ayuda de parte de las naciones que ya logran un nivel avanzado de industrialización y, por tanto de bienestar, pero que a la vez han sido las responsables del estado actual del medio ambiente en el planeta.
“Es justo defender que los países en desarrollo cobren a los países desarrollados. Porque en esta discusión no estamos hablando sólo de números, sólo de economíaa, sino sobre todo del tema social, de equilibrar cuestión social entre el Norte y el Sur; hay una desigualdad que debe reducirse, porque se debe acabar con la pobreza, no con los pobres”, explicó.
Un reporte presentado en la víspera de que este sábado inicie formalmente el foro, señala que la “pérdida de bosques tropicales continúa a un paso acelerado en el mundo”. La pérdida y degradación de los bosques es responsable ya de entre una cuarta y una quinta parte del total de emisiones de gases de efecto invernadero, agregó el informe de Globe International.
Según ese informe, la demanda de materias primas agrícolas, madera, productos de madera y biocombustibles es una de las razones principales de la deforestación de los bosques tropicales y de la tala ilegal. Como dato, una décima parte de la madera que se comercia en el mundo es obtenida mediante la tala ilegal de árboles, menciona el informe.
Los participantes en este foro buscan “dar impulso” a las discusiones que a mediados de diciembre deberán definir el pacto mundial para hacer frente a los efectos del deterioro del medio ambiente. En esa fecha se realizará en esta ciudad la reunión cumbre contra el cambio climático, a la que asistirán más de 170 países y que busca generar un marco posterior al regido por el Protocolo de Kyoto, vigente hasta 2012, para la reducción en la emisión de gases de efecto invernadero.
regresar |
01-Noviembre-2009 EL PAIS SEMANAL
LA GUERRA DE LOS TRANSGÉNICOS
MÓNICA SALOMONE
Llanuras del Guadalquivir, en los alrededores de Sevilla. Estamos en un pequeño campo de girasoles, organizado en varias parcelas. El polen amarillo se pega a las gotas de sudor. Alguien da unas palmadas y de entre las plantas parten piando decenas de pequeñas aves antes invisibles. Pero no es el único ruido ambiental: de algunas parcelas, cubiertas con finas redes blanquecinas, sale un zumbido constante. Abejas. Abejas obreras trabajando no sólo para su reina, sino para nosotros. Esto es un campo de producción de semillas de Monsanto, compañía líder mundial en el sector agrario y símbolo, también mundial, de la agricultura biotecnológica, la de los cultivos transgénicos, ésos sobre los que se libra desde hace más de una década una auténtica guerra social, económica y científica.
El conflicto atraviesa ahora una fase crucial. En los campos europeos sólo puede crecer un tipo de cultivo transgénico con fines comerciales: el maíz MON810. Su peculiaridad es que Monsanto le ha insertado un gen que lo convierte en venenoso para uno de los enemigos más feroces del maíz, la plaga del taladro. Después de 11 años cultivándose en Europa, el MON810 se enfrenta ahora a su renovación, o no, por parte de las autoridades europeas. La decisión es importante para España, el país europeo donde, con diferencia, más maíz transgénico se cultiva.
La guerra se plantea larga y complicada. Bando uno: los transgénicos serán esenciales para erradicar las hambrunas, aumentando el rendimiento del suelo y logrando además una agricultura sostenible. Bando dos: los transgénicos son tóxicos, destrozan las economías locales y el equilibrio ambiental. ¿Quién tiene razón? Entremos en el laberinto transgénico. Ojalá a la salida podamos decidir si tomar o no lecitina de soja transgénica.
Las abejas siguen con su trabajo: polinizar. Después Monsanto enviará las semillas a todo el planeta. A todo. Aquí nacen gran parte de las semillas de girasol, maíz y algodón que se cultivarán no sólo en Europa, sino también en otros continentes. Cuando en el hemisferio Sur es invierno, semillas de variedades sureñas viajan en avión hasta el Guadalquivir para ser multiplicadas en un clima adecuado, de forma que no se pierde tiempo y se cumple el ideal de toda gran empresa: máxima eficacia.
En otras palabras, esto de las semillas es un gran negocio global. En realidad, hoy en día casi todo lo referente a la agricultura lo es, y no sólo lo que envuelve al boom transgénico. Boom, sí, porque los cultivos transgénicos han pasado de ocupar 10 millones de hectáreas en seis países en 1997, a 125 millones de hectáreas en 25 países en 2008.
Los girasoles entre los que paseamos no son transgénicos, y sin embargo tienen mucho en común con los cultivos que sí lo son. Para empezar son, lo mismo que los transgénicos, plantas formateadas según las preferencias del agricultor y las condiciones ambientales, algo logrado tras largos años de investigación agronómica. Es decir, se parecen a un girasol salvaje tanto como un caballo de carreras a un mulo de granja. Como consecuencia, las semillas de estos girasoles están protegidas por estrictos derechos de propiedad intelectual, y por supuesto son más caras. Hay que comprarlas para cada siembra porque si se plantan las del año anterior no rinden igual, así que las semillas ni se guardan ni se intercambian con el vecino, prácticas habituales en la agricultura tradicional.
La ‘revolución verde' fue la primera fase de la globalización de la agricultura; el proceso por el que, a lo largo del último medio siglo y en casi todo el planeta, el campo se fue tecnificando y explotando de forma intensiva. Gracias a ella, el suelo rinde mucho más, y hay más alimentos y más baratos. Pero todo tiene un precio. Una parte se paga en lo que algunos llamarían romanticismo: en esta era en que la fruta llega de los antípodas y hay naranjas todo el año, las entrañables granjitas locales del imaginario urbano quedan a años luz. Pero hay más. Los cultivos intensivos aumentan la contaminación química, la sobreexplotación de acuíferos y la salinidad del suelo. “Estas críticas [a la revolución verde] son válidas”, han escrito en la revista Science Robert E. Evenson y Douglas Gollin. Pero ¿de qué otra forma hubieran alimentado los países en desarrollo a una población en crecimiento explosivo?, se preguntan estos autores, que se basan en un informe del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional, integrado por los 15 centros principales de investigación pública en cultivos esenciales. Para Evenson y Gollin, “no está claro” que hubiera habido alternativa a la revolución verde.
Los cultivos transgénicos vienen a ser el último capítulo de esta revolución. Un capítulo en el que las posturas sobre el modelo de agricultura a seguir chocan tan violentamente que brotan chispas. Para unos, sólo se podrá alimentar a los 8.000 millones que seremos en 2030 introduciendo los transgénicos, sobre todo teniendo en cuenta que la urbanización y el cambio climático recortarán suelo cultivable. Es más, será precisamente la biotecnología la que logre el ansiado equilibrio entre uso y preservación del medio: el control humano sobre los ecosistemas será tan perfecto que reparará incluso los daños que él mismo provoque. Los antitransgénicos, en cambio, advierten del grave riesgo de multiplicar los daños ambientales y sociales de la revolución verde, para la que sí ven alternativa: justamente, esas granjas locales.
En el primer bando, la mayoría de la comunidad científica y las organizaciones de Naciones Unidas para la alimentación y la salud ( la FAO y la OMS ). En el otro, las asociaciones ecologistas. ¿Y el público? El Eurobarómetro de 2005 muestra que sólo en siete países europeos, España entre ellos, los que están a favor de los transgénicos superan a los que se oponen. En cualquier caso hay matices, zonas de frontera… y sombras. Se debería poder tomar postura a la luz de datos, como cuánta comida produce cada tipo de agricultura; con qué costes; cuál es su impacto ambiental… Sin embargo, es información difícil de obtener.
La batalla de los datos. A ver, ¿se usan más o menos pesticidas y herbicidas con los transgénicos? ¿Cuánta riqueza generan, y para quién, estos cultivos? La organización ISAAA (Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas) es la más citada a la hora de contabilizar el impacto de los transgénicos, pese a que no ocupa un punto equidistante entre posturas. El ISAAA defiende “el potencial de los cultivos biotecnológicos” y entre sus fuentes de financiación está la propia Monsanto. Según sus datos, los transgénicos han rendido mucho más y a un coste relativo más bajo.
Ese ahorro se debe en gran parte a que las plantas transgénicas necesitarían menos herbicidas y pesticidas. Pero no hay acuerdo al respecto, y no sólo por parte del bando ecologista. En opinión de Pere Puigdomenech, director del Centre de Recerca en Agrigenómica (CSIC) y blanco frecuente de organizaciones antitransgénicos –o sea, nada sospechoso de tener prejuicios contra la biotecnología–, la cuestión “está bastante enredada, ya que es difícil tener datos fiables y globales”.
Las plantas transgénicas actuales son sobre todo de dos clases: resistentes a plagas y tolerantes a herbicidas. En las primeras se ha insertado un gen que produce una toxina contra la plaga del taladro, así que estas plantas sintetizan ellas mismas el veneno contra este gusano que las devora por dentro. En cambio, la ventaja de las plantas tolerantes a herbicidas casi viene a ser la opuesta: el gen extra que se les ha introducido las vuelve indemnes a los productos contra las malas hierbas, de forma que pueden ser tratadas sin temor con grandes cantidades de herbicida.
“La lógica dice que en los cultivos resistentes a insectos se van a usar menos insecticidas, y en los tolerantes a herbicidas, más herbicidas”, explica Puigdomenech. “Si lo juntamos todo se crea confusión, que quizá es lo que se desea. Lo que yo he leído es que efectivamente se reduce el uso de insecticidas cuando se utilizan plantas resistentes a insectos, y esto reduce el riesgo de intoxicaciones de agricultores; también parece haberse incrementado el uso de un herbicida en concreto, el glifosato”.
Los cultivos tolerantes a glifosato –soja, maíz, colza, algodón y alfalfa– ocupan hoy el 63% de los cultivos biotecnológicos del planeta. Es el herbicida considerado menos tóxico. Pero el aumento en su uso está haciendo que proliferen malas hierbas resistentes. El fenómeno de las resistencias es normal en todo tipo de agricultura y se da con cualquier herbicida e insecticida, pero cuando tantas cosec has dependen de un único producto, éste puede perder eficacia.
En Argentina, por ejemplo, el país que ocupa el segundo lugar mundial en cultivos transgénicos tras EE UU y por delante de Brasil, hay una maleza que se ha vuelto resistente y causa estragos en la soja transgénica: el sorgo de alepo. Rosa Binimelis, investigadora de la Universidad Autónoma de Barcelona, presenció “cómo el problema iba creciendo, cómo se usaban cada vez más y más herbicidas para combatir el sorgo de alepo, con los consiguientes costes económicos y sociales”. Ahora se busca introducir nuevos transgénicos tolerantes a más herbicidas, algo que Binimelis desaprueba: “Es matar moscas a cañonazos”.
Pero volvamos a los campos de Monsanto en Sevilla. Hemos dejado atrás los girasoles y nos acercamos al maíz. ¡Por fin, el famoso MON810! El único cultivo transgénico comercial en Europa, y cuyo permiso ahora debe renovarse. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la voz científica oficial al respecto, se pronunció a favor en julio; pero la decisión final no es científica sino política, y corresponde a la Comisión Europea. Deberá decidir en breve.
Las semillas europeas de MON810 se producen en la finca a unos metros de los girasoles. Aquí, entre el maíz, no hay abejas, porque es el viento el que poliniza. Arranca el polen del penacho que corona cada planta de maíz y lo transporta hasta las hebras de la mazorca, ésas que se ven como una especie de cabellera; atrapado el polen, cada hebra se convertirá en un minúsculo conducto hasta un óvulo.
“¿Ve? Son todos iguales, no es que uno tenga cuernos y el otro no… No se distinguen en nada”, explica Olivier Crassous, director de producción de la planta sevillana de semillas. Efectivamente, ni el más experto distinguiría entre un maíz no transgénico destinado a Galicia y su vecino de parcela MON810, preferido por los agricultores del Valle del Ebro. ¿Por qué esas diferencias entre agricultores? En Galicia no hay taladro; pero en el Valle del Ebro esta plaga puede partir la cosecha a la mitad. España es el país europeo donde más MON810 se cultiva: en 2008, 79.300 hectáreas frente a las 8.300 de la República Checa y 7.100 de Rumania. En Francia, Grecia, Hungría, Austria, Alemania y Luxemburgo han optado por prohibir su cultivo; Irlanda sigue por el mismo camino.
Así que estamos en el punto de mira. “España es el principal campo de batalla; todo el mundo se fija en lo que pasa aquí”, dice Binimelis. La parte positiva es que es aquí donde se han hecho los estudios más prolongados sobre coexistencia entre cultivos. Se trata de aclarar si el maíz transgénico se cruza en el campo con el convencional, un fenómeno que la propia UE, para disgusto de los investigadores en transgénicos, llama “contaminación”.
Viajamos a Girona, a la región de Foixá, con Enric Melé y Joaquima Messeguer, del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) y autores de los estudios más importantes sobre coexistencia. Paramos entre dos campos de maíz y ellos sacan su equipo. Trituran un pedacito de hoja de maíz en un pequeño vial con un líquido, en el que sumergen algo parecido a un predictor. El dispositivo responde enseguida: sí, este maíz tiene el gen que produce la toxina contra el taladro. Estos investigadores llevan seis años haciendo esto mismo innumerables veces en las parcelas de Foixá, y han descubierto que basta una separación de unos 20 metros para que no haya cruces por encima del 0,9%, umbral establecido para etiquetar un alimento como transgénico.
¿Hay problemas de convivencia? “Nos ponemos de acuerdo para plantar de forma que la floración no coincida, y nos va bien”, dice Quim Paretas, propietario de un silo donde se secan tanto los maíces transgénicos como los convencionales, excepto el ecológico. ¿Juntos? “Claro. A los agricultores les da igual mezclarlos porque no son para consumo humano, sino para piensos. Todo el maíz se etiqueta como transgénico”. O sea: los animales comen pienso elaborado con transgénicos y etiquetado como tal, pero el consumidor no distingue la carne de un animal alimentado con transgénicos porque la etiqueta de esa carne no lo dice. Así que la pista de los transgénicos –y la posibilidad de que el consumidor los rechace– se pierde en los piensos animales.
A todo esto, ¿son los alimentos elaborados con transgénicos peligrosos para la salud, o no? Lo cierto es que, si sobre el uso de herbicidas o los efectos ambientales el debate científico continúa, en lo referido al efecto de los transgénicos sobre la salud casi no hay discrepancias. No ha habido hasta ahora trabajos científicos publicados en revistas con controles de calidad exigentes que hallen riesgos en los transgénicos hoy en el mercado. Esto, claro, puede cambiar en el futuro, y de hecho la EFSA sigue evaluando posibles nuevas pruebas.
Hay algo que molesta mucho a quienes cultivan transgénicos: que mientras que el único cultivo permitido en Europa es el maíz, sí se permite la entrada y consumo de soja transgénica. “Si podemos importar y consumir soja transgénica, ¿por qué no la podemos cultivar? Sin la soja transgénica la cabaña europea no tendría qué comer”, dice irritado Paretas. La guerra transgénica, en su opinión, se está exagerando: “Cuando digo que cultivo transgénicos me miran como si fuera un delincuente. Cuesta mucho explicarlo”. A él, el maíz transgénico le permite asegurar la cosecha. Sin más.
No en todas partes la convivencia entre agricultores es tan idílica como en Foixá. Los agricultores ecológicos españoles llevan años pidiendo un decreto que regule la separación entre cultivos transgénicos y convencionales. Hace unos meses la plataforma Som lo que sembrem presentó en el parlamento catalán 106.000 firmas en contra de los transgénicos en Cataluña.
La posibilidad de que las plantas transgénicas transfieran sus genes a otras variedades no preocupa sólo a los agricultores ecológicos. También puede convertirse en un problema a gran escala, por ejemplo si afecta a cultivos que dan de comer a cientos de millones de personas. Es el caso del arroz. Dentro de diez años China necesitará un 25% más de arroz para cubrir la demanda de su población, y ha apostado por la biotecnología: está a punto de aprobar la comercialización de arroz transgénico. Ahora bien, ¿qué pasa si este arroz transfiere a una mala hierba la tolerancia a un herbicida, por ejemplo? ¿Cómo combatir entonces esa mala hierba?
Esto se previene siguiendo unas normas básicas en los cultivos, dicen las compañías de semillas. Pero es difícil hacer respetar las reglas en países como India o China, donde la nueva tecnología aterriza sobre la agricultura local como un jumbo en una pista de avionetas. Prueba de ello fue la entrada en el mercado europeo, hace apenas dos años, de arroz transgénico ilegal chino. En Europa saltaron las alarmas sanitarias previstas, pero quedó claro que en China se cultivaban grandes extensiones de arroz transgénico antes incluso de su aprobación en el propio país.
En los laboratorios del IRTA unos platillos albergan minúsculas plantitas de arroz. No es un arroz cualquiera. A principios de esta década Melé y Messeguer participaron en un ambicioso proyecto europeo para producir un arroz resistente a insectos, que efectivamente consiguieron. “Tenía muchas ventajas”, explica Melé, pero “nunca ha salido del laboratorio”. Y es que tropezó con los estrictos requisitos legales –ensayos– que la UE impone a los transgénicos. Una normativa que, para muchos, tiene el curioso efecto de hacer el juego a las multinacionales. “Acaban siendo las únicas capaces de superar la burocracia europea”, comenta Messeguer. Paradoja: lo que los antitransgénicos ven como una barrera de contención ante el avance de las multinacionales, acaba reforzando su poder.
En cualquier caso, ¿qué peligro implica ese poder? ¿No lo tiene todo gran imperio en la economía global? Hay un riesgo: que pervierta las actuaciones de la propia comunidad científica. En 2001 el investigador Ignacio Chapela, de la Universidad de California en Berkeley (EE UU), publicó en Nature que las variedades autóctonas de maíz en México estaban contaminadas con maíz transgénico, lo que ponía en peligro la biodiversidad de esta especie. El trabajo fue criticado con una saña muy poco corriente. La periodista francesa Marie Monique Robin cuenta en su libro El mundo según Monsanto que la polémica fue espoleada por una empresa de marketing contratada por esta compañía.
Hay una crítica a los cultivos transgénicos difícil de rebatir: en sus doce años de existencia no han cumplido las expectativas respecto al mundo pobre. La tecnología se extiende cada vez a más países y no todos ricos, sí; pero ¿dónde están los cultivos resistentes a la sequía y la salinidad? ¿O los enriquecidos con nutrientes específicos? Las empresas aseguran que todo llegará. Pero “excepto algunas iniciativas aisladas, no hay programas importantes que aborden los problemas fundamentales de las personas pobres o que se centren en los cultivos y animales de los que éstas dependen”, dice el informe de la FAO Biotecnología agrícola: ¿una respuesta a las necesidades de los pobres?
Hasta ahora el avance transgénico se ha guiado más por intereses comerciales que por esa vieja promesa de combatir el hambre en el mundo. ¿Nos creemos, o no, que efectivamente son la mejor salida posible para un futuro difícil?
regresar |
Viernes 30 de octubre de 2009
Periódico La Jornada , p. 43
Aumentará la sequía en centro, norte y noreste del país: Fernández Bremauntz
INE: ante daños inevitables por el cambio climático, se debe avanzar en adaptación
Por décadas no ha habido ordenamiento territorial con criterio ambiental, asegura |
 |
Aunque se logre el acuerdo más enérgico en la cumbre de cambio climático de Copenhague, hay malas noticias desde el punto de vista científico:
ya hay impactos inevitables y se debe avanzar en la adaptación, transformar la forma de producir la riqueza y cambiar hábitos de consumo, señaló Adrián Fernández Bremauntz, presidente del Instituto Nacional de Ecología (INE).
Ante la creciente sequía que se dará en el centro y norte del país, pero sobre todo en el noreste, los impactos a la agricultura y el aumento del nivel del mar, se deben adoptar |
En la imagen, caída de aguanieve en Chihuahua
Foto Notimex Angélica Enciso L. |
medidas de adaptación, señaló el experto en una conferencia de prensa durante la Reunión Regional de Consulta sobre el Desarrollo de la Red Global para la Adaptación al Cambio Climático en América Latina y el Caribe.
Aseveró que México debe llevar a cabo reformas legales más profundas para eliminar las trabas que impidan la adaptación, ya que de no quitarse las barreras no se podrá avanzar en este tema. Precisó que a diferencia de la mitigación, sobre lo cual ya se conoce lo que se debe hacer, en adaptación se requiere una gran investigación para definir con precisión las medidas que se deben aplicar de acuerdo con el riesgo de cada sitio.
Detalló que se conoce que en el territorio nacional, debido al aumento de la temperatura, los cambios de precipitación pluvial y el crecimiento de las zonas urbanas, se dará un aumento de la sequía en el centro, norte y noreste. En estas dos últimas regiones ya existe una situación crítica de los acuíferos.
También se prevé el aumento del nivel del mar en zonas del Golfo de México, como Campeche, Veracruz y Tabasco, así como en algunas áreas de Yucatán. Los suelos, puntualizó, serán afectados con la intrusión salina y habrá riesgos en infraestructuras del sector eléctrico, así como en zonas petroleras. Los impactos en la agricultura serán sobre todo en la producción temporalera de maíz, “si ya hay un déficit alimentario, éste se elevará”, añadió.
Los países en desarrollo requieren para 2020 alrededor de 100 mil millones de dólares para inversión en infraestructuras de adaptación y en acciones para el uso adecuado del agua, además de otra cantidad similar para mitigación, explicó.
Resaltó el hecho de que los países pobres, en una situación de cambio climático, verán exacerbada esa situación. En México, apuntó, hay algunos avances, como el desarrollo de planes estatales de cambio climático, los cuales se trabajan en 20 entidades, y para el año 2012 se prevé tener concluidos los 32.
Fernández Bremauntz dijo que muchos problemas actuales que hay actualmente tienen que ver con que por décadas no ha habido planeación y ordenamiento territorial con criterios ambientales. Los municipios son los responsables finales de las autorizaciones de cambio de uso de suelo y las decisiones las deben tomar con conocimiento técnico.
Detalló que existen redes para la adaptación en África y Asia, donde hay países en situaciones económicas difíciles, y en América Latina se sabe que casi todas las naciones tienen impactos negativos por el cambio climático y en su vulnerabilidad. “A corto plazo el reto es desarrollar mecanismos de adaptación”.
regresar |
miércoles 28 de octubre de 2009
La pequeña agricultura debe volver a recuperar su importancia en las estrategias de desarrollo agropecuario.
Oxfam International.
Pressenza, Montego Bay. Del 25 al 31 de octubre Jamaica será la sede de la V Cumbre Ministerial de América Latina y el Caribe sobre Agricultura y Vida Rural en las Américas. Esta Cumbre tendrá como prioridad impulsar la revalorización de la agricultura y el medio rural, contribuyendo a enfrentar los desafíos del desarrollo, propiciando la integración urbano-rural, teniendo en cuenta los factores sociales, políticos, económicos, ecológicos y culturales y visibilizando la contribución de lo rural al desarrollo nacional”. |
“Oxfam Internacional considera que la Cumbre debe ser un espacio para que los gobiernos de la región asuman el compromiso de invertir en la pequeña agricultura y garantizar la seguridad alimentaria”, explicó Asier Hernando, responsable regional de agricultura y recursos naturales de Oxfam en América del Sur. “Se debe poner especial atención en las mujeres, unas de las más afectadas por el hambre y la falta de acceso al agua y la tierra”, añadió.
“El apoyo a la pequeña agricultura es un componente indispensable en la lucha contra el hambre. Permite atacar la insuficiencia alimentaria y el alto precio de los alimentos, potenciando cadenas productivas y flujos comerciales locales y regionales”, sostuvo Eduardo Gudynas, investigador del Centro Latino Americano en Ecología Social, con sede en Montevideo. El investigador agregó que “esos agricultores y sus familias son parte de la solución, y los gobiernos deben asegurar su concurso y participación”.
|
 |
El Plan AGRO 2003-2015 para la Agricultura y Vida Rural de las Américas
–consensuado hace seis años por los gobiernos de América Latina- no hace un especial énfasis en la importancia de invertir en la pequeña agricultura. La crisis económica y financiera, el calentamiento global y la crisis alimentaria obligan a los gobiernos de la región –y del mundo- a cambiar las prioridades de la inversión para mejorar las condiciones los más del mil millones de personas que viven con hambre en el mundo.
En los últimos años, la poca inversión de los gobiernos en agricultura ha estado orientada hacia la agroindustria, cuando numerosos estudios han demostrado que ésta tiende a producir menos beneficios brutos y netos por hectárea de tierra que la pequeña agricultura. Pero más allá de las consideraciones de eficiencia económica, los agricultores campesinos e indígenas son además quienes cuidan de las tierras más degradadas, conservan la biodiversidad agrícola y manejan algunos de los suelos más frágiles de América Latina. Por ello son también aliados cruciales en la lucha contra el cambio climático.
CLAES, IDRS y Oxfam Internacional hacen un llamado a los ministros de agricultura y desarrollo rural de América Latina y el Caribe para que los acuerdos de la V Reunión Ministerial sobre Agricultura y Vida Rural en las Americas, permitan:
- Situar la agricultura familiar en el centro de la Agenda Hemisférica 2010 – 2011 para la implementación del Plan AGRO 2003-2015. Los gobiernos deben incrementar la inversión para alcanzar -por lo menos- los montos dedicados a este sector en 1980. Para tener un mayor impacto sobre la productividad y reducir la pobreza, esa inversión debe complementarse con inversiones en desarrollo rural en infraestructura, educación y servicios sanitarios.
- Fortalecer a las comunidades dedicadas a la agricultura. La población debe participar en la identificación de sus propias necesidades y ser consultadas sobre la pertinencia de inversiones que reciban. Se debe aumentar su capacidad para emprender acciones colectivas, negociar mejores precios y servicios y autofinanciar sus prioridades del desarrollo.
- Visualizar a las mujeres como protagonistas de la economía. Las mujeres son pieza clave de la seguridad alimentaria del planeta y demandan atención especial. Mejorar su acceso a los recursos naturales y a los servicios financieros y sociales –como el crédito y los seguros- es fundamental para desarrollar el campo.
- Políticas específicas para zonas marginadas. El sector público y la sociedad civil deben liderar la reactivación de aquellas zonas marginales y ecológicamente degradadas facilitando inversiones suficientes que restituyan el ecosistema y expectativas de vida digna.
- Apoyar tecnologías de bajos insumos. Se necesita invertir en el desarrollo de tecnologías de bajo coste, que buscan la protección del ambiente, reducen la dependencia de la compra de insumos y favorecen la adquisición de poder de los agricultores en zonas marginales.
- Integrar los sistemas de investigación. La integración regional debe avanzar en paralelo entre las acciones políticas y técnicas, una acción de corto plazo es integrar los sistemas de investigación agropecuaria, especialmente la orientada a los pequeños agricultores y ganaderos.
En América Latina 53 millones de personas pasan hambre. La crisis de alimentos podría empeorar dramáticamente esta situación porque el descenso de la inversión en agricultura en las últimas dos últimas décadas ha limitado la capacidad de los gobiernos para hacer frente a las crisis económica y climática. En 1980 el 7% del gasto total de los gobiernos en América Latina se destinaba a la agricultura. Hoy ese monto apenas alcanza es 3% la inversión.
Publicado por laradiodelasosc en 7:38
regresar |
continua
27.Octubre.09
Obliga cambio climático y conflictos a abandonar las tierras: FAO
El organismo revela que las leyes que protegen a campesinos son "a menudo" ignoradas. La competencia por esos territorios y otros recursos naturales se está incrementando, señala Muller
ROMA, Italia; 27 octubre 2009 .- Las leyes que protegen a campesinos y habitantes de los bosques son "a menudo" ignoradas, mientras el cambio climático, la degradación y los conflictos obligan al abandono de las tierras, advirtió hoy la FAO.
La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) indicó que la mayoría de sus países miembros tienen "leyes que protegen a los campesinos y a los moradores de los bosques" de ser expulsados de sus tierras.
Asimismo protegen a "los inversionistas extranjeros y locales, de ser expulsados de sus tierras o que les sean expropiadas de forma arbitraria", dijo el organismo de Naciones Unidas en un comunicado.
"Sin embargo, a menudo estas leyes se ignoran o apenas se hacen cumplir", agregó.
"La competencia por la tierra y otros recursos naturales se está incrementando", dijo el director general Adjunto de la FAO del área de Recursos Naturales, Alexander Muller.
Precisó que ello obedece al crecimiento demográfico y económico, la inversión directa extranjera en la producción de alimentos a gran escala, la demanda de biocombustibles y al crecimiento urbano e industrial.
Advirtió que la disminución de la base de recursos naturales lleva a un incremento de la competencia, ya que la tierra se abandona a causa de la degradación, el cambio climático y los conflictos violentos.
"Sin una gobernanza adecuada, la creciente demanda de tierra amenaza con fomentar la exclusión social, ya que los ricos y poderosos son capaces de adquirir tierras y otros recursos naturales en detrimento de los pobres y vulnerables", dijo.
Muller indicó que una gobernanza débil es la causa de muchos problemas relacionados con la tenencia de la tierra y dificulta el crecimiento económico debido a la reticencia a invertir por parte de grandes y pequeños inversionistas.
"También afecta al uso sostenible de los recursos naturales, causando degradación medioambiental y condenando a la población a una vida de hambre. En el peor de los escenarios puede provocar conflictos y guerras", añadió Muller.
La FAO informó que inició consultas a nivel mundial destinadas a elaborar las primeras directrices internacionales sobre la gobernanza de la tenencia de la tierra y otros recursos naturales como el agua, la pesca y los bosques.
Agregó que las consultas y negociaciones, que responden a peticiones de los gobiernos y de la comunidad internacional, tardarán más de un año en completarse.
En ellas se incluirá a gobiernos y al sector privado, a los campesinos pobres, grupos indígenas, autoridades locales, al sector académico y expertos independientes y estarán dirigidas por una secretaría ubicada en la sede central de la FAO.
"Un acceso seguro a la tierra está considerado como una condición clave para mejorar la seguridad alimentaria de parte de la población más pobre del mundo", aseguró por su parte el jefe de la Unidad de Gestión y Tenencia de la Tierra de la FAO , Paul Munro-Faure.
" La FAO lidera esta iniciativa ya que un acceso seguro a la tierra es la mejor red de seguridad para los pobres y porque una buena gobernanza de la tierra es condición necesaria para asegurar este acceso y los derechos de tenencia de la tierra", indicó.
Según la FAO , las mujeres, los discapacitados, los analfabetos y los ancianos son en particular los más vulnerables a que se les expropie de manera arbitraria la tierra que trabajan.
Ello debido a que a menudo carecen de derechos legales y sociales, o aun existiendo éstos, no tienen la fuerza suficiente para conseguir que se apliquen.
(Notimex)
regresar |
continua
27 Octubre, 2009 at 12:34 pm
Guatemala: Semillas genéticamente modificadas dañan la biodiversidad y fomentan la dependencia
Señala Olivier de Schutter
Argenpress
El Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación , Olivier de Schutter, aseguró que la creciente distribución comercial de semillas genéticamente modificadas, genera dependencia en la agricultura y daña la biodiversidad.
Las declaraciones del funcionario internacional fueron realizadas durante la presentación de un informe de Naciones Unidas sobre el impacto de la propiedad intelectual en el sistema de las semillas.
Schutter destacó que la creciente distribución por parte de los Estados y la comercialización de semillas genéticamente modificadas, constituyen un obstáculo para el desarrollo de los sistemas tradicionales de producción agrícola y para las economías locales.
Diez compañías transnacionales monopolizan el 67 por ciento del mercado global de las semillas, las que determinan también las formas de producción y los cultivos en el mundo, añadió el Relator Especial.
El experto enfatizó que la diversidad genética desaparece aceleradamente, mientras que existe una fuerte presión por parte de las empresas por uniformar las plantaciones, al distribuir sólo 150 especies diferentes, entre las que sobresalen el trigo, el maíz, el arroz y la papa.
La erosión genética provocada por esas prácticas eleva los niveles de vulnerabilidad de los pequeños productores, del medio ambiente y de la vida; además constituye un obstáculo para combatir el cambio climático y los ataques impredecibles de la naturaleza, concluyó Schutter.
regresar |
continua
26-Octubre-2009 / 13:10 h
Expertos abogan en Córdoba por la pequeña agricultura para combatir el hambre
Córdoba, 26 oct (EFE).- La apuesta por la agricultura a pequeña escala para frenar de forma efectiva los problemas de hambruna y malnutrición en el mundo es la principal conclusión de la Declaración de Córdoba, elaborada por un grupo de expertos internacionales en esta ciudad.
El director de la Cátedra Hambre y Pobreza de la Universidad de Córdoba, José Esquinas, ha explicado hoy en conferencia de prensa que los expertos que han elaborado esta declaración pertenecen a la Organización Mundial de la Salud , a la Organización para la Agricultura y Alimentación, al Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) o al Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional, entre otras instituciones.
Esquinas ha señalado que la solución no es producir más alimentos en los países ricos sino "apostar por los cultivos huérfanos o de subsistencia" y fomentar la diversidad de las especies que se adapten mejor a las nuevas condiciones del cambio climático.
Ha destacado que el 70 por ciento de las personas que pasan hambre en el mundo se localizan en zonas rurales, mientras que a nivel mundial "sólo se destina un 4 por ciento de la ayuda al desarrollo de la agricultura".
Estos expertos, reunidos en Córdoba a principios de octubre, han redactado una Declaración sobre el Derecho a la Alimentación y la Gobernanza del Sistema Mundial de Agricultura y Alimentación con la que pretenden hacer un llamamiento a los líderes mundiales y en la que destacan incoherencias a nivel político que impiden un correcto desarrollo de las acciones que se deben poner en marcha.
Esquinas ha dicho que es importante tratar unánimemente los problemas de hambruna y cambio climático, ya que este escenario ha provocado "sobreexplotación del planeta y efectos negativos en las zonas más pobres".
Ha asegurado que más de 35.000 personas mueren de hambre al día y que más de mil millones pasan hambre, cifras que se han visto incrementadas un 20 por ciento en 2009 porque en los últimos años el precio de los alimentos básicos ha crecido por causas como el cambio en los hábitos alimentarios en países emergentes, la pérdida de combustibles fósiles, el desmantelamiento de sistemas agrarios y, sobre todo, por la especulación económica.
Por su parte, el delegado de Cooperación de la Diputación de Córdoba, Antonio Sánchez Villaverde, ha informado de que a esta reunión asistieron representante de alta repercusión a nivel mundial como el relator de Naciones Unidas para el Derecho de la Alimentación , Olvier Schutter, entre otros.
Sánchez Villaverde ha añadido que la Diputación mantendrá en 2010 su compromiso de destinar el 0,7 por ciento de su presupuesto para iniciativas y proyectos de cooperación y desarrollo, lo que supone que aportará más de 1,7 millones de euros para estas cuestiones. EFE
regresar |
continua
Octubre 2009
Los pequeños agricultores deben ser uno de los pilares para un nuevo desarrollo rural
Por Eduardo Gudynas, Asier Hernando y Oscar Bazoberry*
La Quinta Reunión Ministerial “Agricultura y Vida Rural en las Américas”, congregará en Jamaica, del 26 al 30 de octubre, a las más altas autoridades gubernamentales en temas agrícolas de los 34 países de todo el hemisferio, desde Canadá a la Argentina (Foto: Prensa Rural).
|
 |
Esta reunión se inicia en momentos de turbulencia. Hasta hace poco más de un año atrás, se registraban picos inéditos en el valor de los productos agropecuarios de exportación, los que generaron un fuerte impulso económico en muchos países, pero, simultáneamente, los precios de los alimentos se encarecían.
En los meses siguientes la situación cambió radicalmente: la crisis económica impactó sobre esos sectores, los precios de los commodities agrícolas se desplomaron y esas exportaciones cayeron. Hoy existe incertidumbre sobre si se aceleraron los ciclos que afectan los precios de los agroalimentos, o si se trató de una situación excepcional en los mercados mundiales. |
| En esos vaivenes, los pequeños agricultores, como pueden ser los campesinos en los países andinos, o los productores familiares del Cono Sur, enfrentaron coyunturas exigentes mientras recibían poca o ninguna atención. El estilo de desarrollo agrícola volcado a la exportación y la agroindustria, empresarial y de gran escala, hace que en muchos sitios esos pequeños agricultores sean desplazados, su rentabilidad se estrecha, y en otros lugares quedan relegados a nichos de mercado a nivel local o regional, o sobrevivan bajo el autoconsumo. |
“Se suele olvidar que ese amplio conjunto de actores rurales incluidos bajo el rótulo de pequeños agricultores, incluyen cientos de miles de familias, juegan papeles claves en la seguridad alimentaria en la mayoría de los países americanos, han mantenido y desarrollado muy diversas tecnologías agropecuarias adaptadas a sus ambientes locales, y guardan el acervo de ricas tradiciones culturales” |
A lo largo de los últimos años, el apoyo estatal a la producción agropecuaria se ha reducido en casi todos los países, y allí donde persiste se enfoca en la producción empresarial volcada a la exportación. Se genera así una situación perversa, donde los pequeños agricultores en unos casos son vistos como grupos tecnológicamente y socialmente atrasados, que el Estado debería “modernizar”, y en otros casos, se los acepta con resignación como una carga social que se deberá amparar.
Se suele olvidar que ese amplio conjunto de actores rurales incluidos bajo el rótulo de pequeños agricultores, incluyen cientos de miles de familias, juegan papeles claves en la seguridad alimentaria en la mayoría de los países americanos, han mantenido y desarrollado muy diversas tecnologías agropecuarias adaptadas a sus ambientes locales, y guardan el acervo de ricas tradiciones culturales.
Se debe reconocer y aprovechar las capacidades de esos pequeños agricultores, por ejemplo, en sus prácticas de producción de bajos insumos, menor uso de maquinaria y derivados del petróleo, y adaptaciones más adecuadas a los ecosistemas locales. En otras palabras, en el camino hacia un desarrollo futuro, que debe enfrentar el cambio climático y las restricciones ecológicas, esos pequeños agricultores antes que “atrasados”, ofrecen prácticas de gran valor que en más de un caso se tendrán que aprovechar.
Por lo tanto, la pequeña agricultura no puede estar ausente de las discusiones ministeriales que se iniciarán en Jamaica. Los acuerdos gubernamentales actuales, expresados en el “Plan Agro 2003- 2015” , rubricado en encuentros ministeriales en Panamá y Guayaquil (2005), necesitan una revisión sustancial. Expresan otras prioridades, tales como otorgar un fuerte papel a una agricultura recostada en empresas rurales competitivas, y que correspondían a un contexto político que ha cambiado sustancialmente en muchos países del hemisferio. Por si fuera poco, atendían al optimismo económico pre-crisis típico de aquellos años.
Además, los gobiernos llegan a la cumbre de Jamaica no sólo con el objetivo de revitalizar la agricultura, sino también la “vida rural”, un concepto más amplio que el que puede ofrecer un mero abordaje agronómico o comercial. Bajo ese propósito, el papel de los pequeños agricultores debe recibir una atención privilegiada en las deliberaciones de los ministros y en el plan de acción que acuerden.
Un primer aspecto a señalar es la necesaria recuperación del apoyo estatal. Esto implica, en el caso de los países que, como Brasil, mantienen programas de subsidios y apoyos crediticios que están esencialmente enfocados en la agricultura empresarial o la agroindustria, otorgar los mismos volúmenes de asistencia a la agricultura familiar. En los países donde el apoyo estatal se ha derrumbado, es urgente comenzar a recuperar las inversiones y asistencias orientadas a esos sectores. Mientras que 1980, el 7% del gasto total de los gobiernos en América Latina se destinaba a la agricultura, en la actualidad apenas alcanza al 3%.
Otro aspecto clave reside en apoyar y fortalecer a las comunidades locales dedicadas a la pequeña agricultura. Esto incluye componentes tales como asegurarles protección jurídica, apoyarlos desde el punto de vista tecnológico y comercial, implementar procedimientos efectivos de acceso a la información y su participación en la definición de políticas.
Esos y otros aspectos indican que es necesario un cambio profundo en el desarrollo rural. Tiene razón Chelston Brathwaite, director del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), cuando afirma que la seguridad alimentaria requiere de un “nuevo modelo de desarrollo”. Ese nuevo modelo no es posible sin la participación de los pequeños agricultores.
Los ministros de agricultura deberán incorporar esa cuestión, y deberán hacerlo acompasándolo con las cuestiones de la “vida rural”. Las actuales discusiones sobre el “buen vivir” que están en marcha en varios países sudamericanos permiten dotar de una nueva dimensión a estas discusiones, y vincularla más directamente a la problemática del desarrollo. La agricultura no puede ser vista como una mera proveedora de mercaderías de exportación, sino que desempeña roles mucho más amplios y complejos dentro de cada uno de los países.
La atención a la “vida rural” también permite explicitar el papel de las mujeres en el medio rural. Ellas desempeñan papeles claves en la pequeña agricultura y la mayoría de las veces son las que soportan el peso de la crisis, por lo requieren una atención especial.
Por estos y otros caminos, el encuentro ministerial de las Américas debe volver a poner a los pequeños agricultores en el centro de un nuevo estilo de desarrollo rural, que no puede ser meramente empresarial o comercial, ya que deberá nutrirse de muchas otras dimensiones.
* Eduardo Gudynas es investigador en el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES), Uruguay; Asier Hernando es responsable de agricultura y recursos naturales de Oxfam en América del Sur; y Oscar Bazoberry Chali es Coordinador del Instituto para el Desarrollo Rural en Sudamérica (IPDRS), Bolivia.
http://alainet.org/active/33969
regresar |
continua
22 de septiembre 2009
INFORME DE LA FAO. La situación empeorará en los próximos años
Padecen hambre 52 millones de personas en Latinoamérica
Uno de cada diez latinoamericanos se acuesta sin comer |
- El acceso al alimento se ha hecho mucho más difícil por las crisis
- El número de hambrientos se ha incrementado un 13% en el último año
El hambre avanza sobre América Latina , una tierra caracterizada por sus enormes y cuantiosas riquezas naturales, pero que rápidamente se ha convertido también en sinónimo de gran desigualdad y pobreza. Para muchos, el contraste es inexplicable, para otros, es el resultado de abusos y malos manejos políticos. |
 Manifestación de niños pobres en Buenos Aires. | Afp |
Lo cierto es que 52 millones de personas viven en los niveles más bajos de alimentación , seis millones más que en 2008, lo que representa un aumento del 13%.
El resultado es consecuencia del derrumbe financiero global, y se estima que el número de personas que pasan hambre crecerá mucho más. Estos datos fueron revelados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y de Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA). "El impacto de la crisis económica aún no se ha sentido con toda su fuerza en los países de América Latina y el Caribe. Estimamos que la situación alimentaria empeorará en los próximos meses", dice el secretario permanente de SELA, José Rivera Banuet.
El informe de la FAO indica que uno de cada 10 latinoamericanos se acuesta con el estómago vacío todas las noches , esto suma 1.020 millones de personas que pasan hambre en el mundo, 100 millones más que en 2008. Con esta realidad, la organización mundial duda que para 2015 se pueda reducir a 420 millones el número de personas que sufren la escasez de comida en el planeta, como se había proyectado en la Cumbre de la Alimentación de 1996, cuando la cifra superaba los 800 millones.
" El hambre en América Latina y el Caribe es un problema de acceso a los alimentos por parte de la población más pobre , no es un problema de producción, porque la región es una exportadora neta de productos", dice José Graziano Da Silva, director regional de la FAO , en una entrevista con elmundo.es.
El experto afirma que el acceso al alimento diario se ha hecho mucho más difícil para las personas a causa de las crisis combinadas. Por un lado, el alza de costos de los alimentos y por otro la financiero-económica. "Aunque los precios hayan bajado en mercados internacionales, siguen un 32% por encima de los valores del 2005. Además, la caída de precios en los países no ocurre con la misma rapidez con que subieron", afirma.
Los precios siguen altos y, al mismo tiempo, hubo un aumento del desempleo y una disminución de ingresos, lo que dificulta aún más el acceso a los alimentos de las familias pobres. Cuando eso ocurre, " en la mayoría de los países no existen redes de protección social que puedan asistir a esas familias ", explica Da Silva.
Causantes
Lo que desde 2008 se ha presentado como un problema financiero "en realidad es una crisis estructural que toca las finanzas, el empleo, la alimentación, el ambiente, el déficit de energía y el cambio climático, pero el aspecto alimentario demanda prioridad porque incide directamente en la vida de la gente", sostiene Rivera Banuet, directivo del SELA.
La semana pasada se llevó a cabo en Caracas una reunión sobre la seguridad alimentaria en la región, donde fueron debatidos los diferentes causantes de la crisis nutricional y las posibles acciones para mitigar esta lacra. El economista mexicano advirtió de que la crisis del hambre se agravó con el nuevo incremento de los precios de los alimentos en el segundo trimestre de 2009 .
Reconoció también la necesidad de que su organismo impulse distintas iniciativas que mantiene con organismos subregionales e internacionales para atacar el alza del precio de los alimentos. Solicitó apoyo de las naciones para reforzar las redes alimentarias de ayuda ante las catástrofes, limitar la especulación financiera, procurar la estabilización de los mercados, impulsar la productividad en el sector agropecuario y eliminar las barreras al comercio interno y externo.
Gran apuesta
"Lo más importante es reforzar las redes de protección social, a través de medidas como transferencias condicionadas de ingresos y distribución de bonus como han hecho muchos países, sin perder de vista que a medio y largo plazo solo alcanzaremos la seguridad alimentaria si invertimos en el aumento de la productividad de los pequeños agricultores", recomienda Da Silva.
En el Corredor Seco de Guatemala, por ejemplo, la producción de agricultores que utilizan dichas prácticas, promovidas por el Programa Especial de Seguridad Alimentaria (PESA, proyecto financiado por la cooperación española), ha resistido mejor a la sequía.
La agricultura familiar es otro punto importante que debería reforzarse , ya que constituye la fuente principal de alimentos para consumo en los países de la Región. América Latina y el Caribe son la región más urbanizada del mundo, pero la mitad de su población total indigente (33,9 millones de 67,8 millones de personas, según la CEPAL ) vive en áreas rurales.
El gran problema es el dinero, según el experto de FAO, porque los países más afectados por las crisis combinadas son los que menos recursos tienen para invertir, así que "la ayuda internacional es fundamental en ese momento para responder a la emergencia y para impulsar la producción agrícola", sostiene. "Aunque la responsabilidad primaria de garantizar la seguridad alimentaria sea de los gobiernos nacionales, el esfuerzo tiene que ser compartido", advierte.
En este sentido, la organización de las Naciones Unidas realizará una Cumbre Mundial de Seguridad Alimentaria , del 16 al 18 de noviembre del 2009. La idea es que los Jefes de Estado y de Gobierno asuman el compromiso de erradicar el hambre y tomen las decisiones que efectivamente permitirán hacerlo.
Precios en alza
Una consecuencia importante del hambre es el precio de los productos agrícolas, que ha sufrido un alza mundial del 40% en el período 2005-2008, según se dijo en el encuentro de Caracas. Las alzas se concentraron en algunos productos: aceites y grasas subieron un 153% entre 2006 y 2008, los cereales un 126% y los lácteos un 88%.
El arroz, por ejemplo, aumentó un 140% en apenas cinco meses de 2008 (376 dólares la tonelada en enero y 900 dólares en mayo), mientras que la carne vacuna sólo aumentó un 28% entre 2006 y su valor máximo en septiembre de 2008.
"La especulación ha sido uno de los factores que más ha castigado al mercado de alimentos", manifiesta Rivera, en alusión a los capitales que participaron de las burbujas financieras desde mediados de esta década hasta el año pasado y con sus compras presionaron al alza a los precios de las materias primas.
Rivera propuso , para procurar la estabilización de los mercados vinculados a los alimentos, la formación de sistemas regionales de existencias que eviten fluctuaciones excesivas de los precios , y apoyar iniciativas de los países industrializados para limitar la especulación financiera en los mercados internacionales de productos básicos.
Tomado de elmundo.es , Laura Rivera | Miami
Actualizado martes 22/09/2009 07:49 horas
regresar |
continua
México, 18 de septiembre de 2009.
Felipe Arreaga, defensor de la biodiversidad en Petatlán, Guerrero, muere en trágico e incierto accidente. |

Felipe Arreaga Sánchez (q.e.p.d.) defensor de los derechos humanos y ecologista, trabajó para poner fin a la tala excesiva de bosques y enfrentó a los caciques, fue fundador de la Organización Campesina Ecologista de la Sierra de Petatlán. Foto EDLC. |
El ecologista de Petatlán Felipe Arreaga Sánchez , uno de los fundadores de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán (OCESP), murió el pasado miércoles 16 de septiembre, tras ser atropellado por una camioneta del servicio público, cuando iba en su cuatrimoto sobre la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo. Activistas no descartan que se trate de un atentado. El conductor de la combi huyó; el ecologista, aún vivo, fue trasladado al hospital general Bernardo Sepúlveda de esta ciudad, pero por la gravedad de las lesiones que sufrió en el cráneo murió casi al mediodía. |
Su cádaver fue reclamado por la esposa, Celsa Valdovinos Ríos y otros familiares, quienes lo llevaron a Petatlán, donde fue velado y enterrado en contacto directo con la tierra a la que amaba.
En 1998, Felipe y otros campesinos organizaron el “paro de las maderas”, en la sierra de Petatlán, para impedir la explotación irracional de los recursos forestales, lo cual afectó directamente al cacique Bernardino Bautista. Años más tarde, en 2004, Bautista lo acusó de matar a su hijo Abel Bautista Guillén, quien murió en una emboscada en Paso del Muerto.
En los últimos años, Celsa y otras mujeres de Petatlán, con el apoyo de Felipe y otros, formaron también la organización de Mujeres de la Sierra de Petatlán (OMESP), que recogió el legado y experiencia de la OCESP. Esta organización, miembro del PIDAASSA, en trabajo conjunto con el Instituto Maya, ha seguido realizando un esfuerzo enorme para mantener los bosques, la biodiversidad, y garantizar un desarrollo sostenible en las comunidades.
Es necesario señalar que como producto de la militarización y la violencia del narcotráfico que se viven en Guerrero, las organizaciones y comunidades de la región realizan su trabajo con gran zozobra e inseguridad; Felipe y Celsa sabían que había riesgos en su trabajo.
El Diario La Jornada informó que el accidente ocurrió cerca de las 8 de la mañana, cuando Felipe iba a cargar gasolina para ir a El Zapotillal, ubicada en la sierra de Petatlán. Según los testigos, el ecologista se detuvo para cruzar la carretera, pero la combi 45, de la ruta Morelos-Centro, rebasaba a otra camioneta de servicio para ganarle pasajeros y el chofer no vio a Arreaga Sánchez y lo arrolló.
Por esa denuncia de 2004, Arreaga estuvo preso en la cárcel de este municipio poco más de 10 meses. Durante el proceso, organizaciones locales, nacionales e internacionales apoyaron a la familia de ecologistas, e incluso Amnistía Internacional lo consideró preso de conciencia. Estando en el penal, Arreaga recibió el premio Chico Mendes , otorgado por Sierra Club, por su trabajo ecológico. En 2006 recibió una mención honorífica de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) dentro del premio al Mérito Ecológico 2006.
Dudan de accidente
El coordinador del Colectivo contra la Tortura y la Impunidad (CCTI), Bertoldo Martínez Cruz, sostuvo que su organización no descarta que la muerte de Felipe Arreaga se trate de un atentado. Agregó que hay escepticismo sobre el supuesto accidente y pidió a las autoridades judiciales investigar con detalle la circunstancia en la que perdió la vida.
(Información de la Jornada , otras fuentes y el Pidaassa México)
regresar
|
continua
México, La Jornada , 13 de septiembre de 2009
Padecen hambre crónica mil 20 millones de personas
De ellos, 115 millones, poco más que la población de México, se sumaron en el último año. “El error que hemos cometido en el pasado es creer que produciendo más alimentos conseguiríamos necesariamente victorias decisivas en la batalla contra el hambre”, reflexiona Olivier de Schutter, relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación. De Schutter, quien inicia este lunes una visita a México, comenta a La Jornada : “La crisis provocada por el alza en el precio de los alimentos no ha terminado”. Plantea la necesidad de acciones globales para “limitar los riesgos derivados de la especulación financiera” con granos, una de las causas del disparo en la factura alimentaria. |
|
La magnitud de la crisis financiera distrajo sobre los efectos derivados del alza en el precio de los alimentos. En el primer semestre de 2008, los precios internacionales de los cereales fueron los más altos en 30 años, según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Han bajado desde entonces, pero se mantienen arriba de los niveles observados en años recientes y la FAO prevé que sigan así. Ese organismo considera que una persona padece hambre crónica si consume menos de 2 mil 100 calorías por día.
Hablar del derecho a la alimentación, explica Olivier de Schutter, es hacerlo sobre la justicia social. Porque es la pobreza y no un desajuste entre oferta y demanda, la que explica que haya hambre en un mundo de abundancia, dice, al responder por escrito un cuestionario de este diario.
–¿Cómo explica la contradicción entre el hecho de que la producción de alimentos es más alta que nunca y el aumento en el número de personas que padecen hambre?
–Cometimos el error de creer que produciendo más alimento conseguiríamos victorias decisivas en la batalla contra el hambre. Pero se produce de un modo que aumenta las desigualdades. Hemos marginado a los pequeños agricultores, propiciado la migración rural y la formación de zonas marginadas en las grandes ciudades del mundo en desarrollo. Las cosechas del otoño de 2008 fueron históricamente las más altas, pero el número de personas con hambre rebasó los mil millones. No debemos preguntar sólo cómo producir más, sino también cómo producir de manera incluyente y de forma que aumenten los ingresos de los más pobres.
–La crisis financiera surgió cuando ya había una crisis alimentaria. ¿Cómo evoluciona la situación?
–La crisis de precios en los alimentos no ha terminado. Una situación de emergencia persiste en 32 países. En 58 países en desarrollo, alrededor de 80 por ciento de los precios son más altos que 12 meses antes y 40 por ciento mayores que en enero de 2009. En África Subsahariana el arroz cuesta hoy más que hace un año. Y en nueve de cada 10 países el maíz, mijo y sorgo es hoy más alto que hace un año.
Agrega: “los persistentemente altos precios en varios países afectan el acceso suficiente y adecuado de alimentos a grupos vulnerables, porque los pobres gastan la mayor parte de su ingreso en comida, a costa de otras necesidades”. El hecho, abunda, de que los precios domésticos sigan altos o aumenten, a pesar de la disminución de las cotizaciones internacionales, “muestra que el verdadero desafío tiene que ver con preguntas de economía política: quién produce, quién comercia, quién tiene el poder adquisitivo para consumir. Esos son los temas, no si el suministro empareja la demanda”.
–¿Cuál ha sido la respuesta política a la crisis alimentaria?
–Algunos países en desarrollo han adoptado dos tipos de medidas. Invertir fuertemente en la agricultura, sector que fue descuidado desde los años 80 porque se pensó que sólo era remunerativo para los países más competitivos. Y, segundo, han lanzado programas sociales de transferencia de efectivo a los pobres. Son medidas importantes y útiles, pero insuficientes a largo plazo. Debemos cuestionar, a un nivel fundamental, nuestro paradigma de desarrollo agrícola. Debemos pensar cómo reconstruir la agricultura para asegurar que no contribuye a agravar el cambio climático, que es la mayor amenaza a la seguridad alimentaria, y la forma de elevar el ingreso de los más pobres.
–¿Cuál fue el papel de la especulación en el aumento del precio de los alimentos?
–La especulación que hicieron fondos de inversión en materias primas agrícolas en los mercados de futuros fue un factor significativo para el pico de precios observado en 2007/2008. Entre 2006 y 2008 la abundancia de liquidez internacional combinada con una baja en los rendimientos de los mercados financieros hizo entrar grandes flujos de capital en los mercados de materias primas agrícolas. Apostaban a que los precios subirían o bajarían como una estrategia de inversión de corto plazo. Las ventas “a futuro” formaban parte de las decisión de administración de sus carteras y no tenían que ver con los fundamentos de la economía. Estos fondos especulaban con una canasta de alrededor de 20 materias primas y llegaron a manejar, en marzo de 2008, contratos por 400 mil millones de dólares, el doble que a finales de 2005.
Una vez vistos los efectos de esas prácticas, propone medidas para enfrentar en el futuro la especulación con alimentos. Pueden ser de carácter regulatorio, que las autoridades impongan cuotas que reduzcan el margen a los especuladores. Otra, excluir a los fondos de riesgo de los contratos con materias primas agrícolas. En el plano más operativo, mejorar la gestión de los inventarios de granos a nivel mundial, así como una mayor coordinación entre los encargados de esos inventarios para limitar el atractivo a la especulación.
“La especulación es un problema que debemos atender. A pesar de numerosos llamados de atención en este sentido, no ha habido ningún avance en el último año. Los riesgos sistémicos permanecen. Esto revela un hueco en la forma de gobierno global, por el cual las poblaciones pagan un precio muy alto”.
–¿Cuál fue el papel de las grandes corporaciones en la crisis alimentaria?
–Durante la primera mitad de 2008 los gobiernos bajaron tarifas de importación a fin de asegurar un precio más económico para los consumidores. Pero esa medida sólo era eficaz si los comerciantes bajaban sus precios en proporciones similares. Resulta que los comerciantes tienen poco incentivo para bajar sus precios, en particular cuando ocupan posiciones oligopólicas. Estoy convencido que la agroindustria tiene un papel esencial para productores y consumidores. Pero los desequilibrios de poder en la cadena de distribución y producción son considerables y no pueden ser ignorados.
–¿Cuál es la consecuencia del desplazamiento del pequeño productor agrícola y de la agricultura tradicional?
–Demasiado a menudo se ha abandonado a los agricultores pequeños, se les han retirado apoyos, en parte debido a su falta de poder y a la creencia, tan profundamente arraigada, de que entre más grande sea una granja es más productiva. Los pequeños productores contribuyen a la seguridad alimentaria, en particular en áreas atrasadas, donde producir localmente evita costos altos de transporte y de comercialización.
–¿Cuál es la consecuencia de este reciente fenómeno de arrendamiento de tierras por parte de algunos gobiernos, que buscan asegurarse extensiones agrícolas en otros países?
–Este es un fenómeno enormemente importante. En los últimos tres o cuatro años inversionistas privados y gobiernos han mostrado un interés creciente en la adquisición o arrendamiento a largo plazo de grandes extensiones de tierra cultivable, en especial en países en vías de desarrollo. Entre 20 y 30 millones de hectáreas de tierra de labranza en países en vías de desarrollo han sido sujetas a negociaciones que involucran a inversionistas extranjeros desde 2006. Esto representa más que la extensión cultivable de Francia y una cuarta parte de las tierras agrícolas de la Unión Europea.
“Algunas transacciones son de gran escala. La mayor demanda es de tierras cercanas a reservas de agua, que pueden ser regadas a un costo relativo bajo, o de tierras que están cerca de mercados hacia donde pueden ser exportados los productos”, comenta. Brasil, por ejemplo, es uno de los países que están en la mira de quienes buscan tierras para asegurarse alimentos en el futuro. “Los principales blancos son países en desarrollo: tienen un clima favorable, mano de obra abundante y de bajo costo y tierras baratas. Hay oportunidades, pero también grandes desafíos de derechos humanos. Un Estado actuaría en contra de los derechos humanos de su población si al arrendar o vender tierras privaran a la población local del acceso a recursos productivos indispensables para su sustento”, menciona.
regresar |
continua
México, 11 de septiembre de 2009. Pronunciamento del PIDAASSA México
 En Guatemala, el 51% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, en México hay un 70% de pobres y 23 millones en pobreza extrema.
¿Qué ha pasado con las ayudas y programas anteriores?, ¿por qué el problema del hambre y la pobreza no se resuelve?: Porque el modelo y las políticas han fallado, políticas económicas que llevan a la crisis a nuestros países, que no garantizan alimentos para todos (en calidad y cantidad suficiente) y políticas asistencialistas que se limitan a dar alimentos (o 600 pesos mensuales) a los más pobres pero que sólo reproducen la pobreza y no promueven ni invierten en el desarrollo; (ahí vemos a los empresarios y la televisión de Guatemala haciendo su Teletón “Unidos contra el hambre”….). La política social en México y Guatemala intenta parchar sin éxito los desastres que produce la mala política económica, que ha abandonado y pretende destruir la agricultura campesina familiar. Se olvidan que esta agricultura campesina es la que contribuye a la seguridad alimentaria en los lugares y grupos más pobres de nuestros países.
En México, se pierden las cosechas por la sequía y las inundaciones, se desgastan y contaminan los suelos con una agricultura intensiva de monocultivo sostenida con agroquímicos, se introducen transgénicos que atentan contra el patrimonio genético del país, se acaba con la biodiversidad, y se nos está llevando al desastre ambiental y alimentario. Asimismo, l as consecuencias negativas del cambio climático están aquí y ahora, y se seguirán agravando debido a las políticas erróneas y a los malos hábitos de muchos.
Todavía en México los problemas se están conteniendo por los esfuerzos heroicos que realizan cada día mujeres y hombres para sacar adelante la economía familiar, por las remesas de los migrantes (aunque hayan disminuido) y por otros muchos otros mecanismos de resistencia de la población para subsistir y preservar sus modos de producción y cultura, pero si la acción gubernamental sigue igual, se pueden generar mayores conflictos sociales, peor aún con los nuevos impuestos y eliminación de subsidios que quiere imponer el gobierno federal a partir de 2010.
La agricultura sostenible campesina e indígena familiar, practicada por las organizaciones del PIDAASSA y otras muchas organizaciones y comunidades, en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, Campeche, Puebla, Querétaro y otros estados, puede revertir a largo plazo el deterioro ambiental, y producir alimentos suficientes y saludables para los mexicanos y mexicanas.
Hemos mostrado en los hechos que se puede lograr la seguridad alimentaria y nutrición de nuestras familias, comunidades y localidades, rescatando y conservando los suelos, bosques, el agua y la diversidad genética, y resguardando el territorio y el patrimonio natural y cultural de nuestro país.
Esta situación demanda una toma de conciencia de nuestra población rural y urbana, para transformar los modos de vida, y para trabajar, juntas las diversas fuerzas sociales, por una forma alternativa de agricultura y de producción, “Agricultura para la vida”, y por una política económica y alimentaria que favorezca esta agricultura sostenible y que garantice la soberanía alimentaria de México.
Hacemos un llamado a expresar nuestra solidaridad con el pueblo guatemalteco y sus organizaciones campesinas e indígenas en esta crisis, porque somos pueblos hermanos, compartimos frontera, lenguas, territorio y cultura, y lo que suceda con ellos nos afecta .
No se trata de que nos den o regalen alimentos o dinero para aliviar el hambre y la pobreza, no necesitamos asistencialismo , con eso no se resuelve el problema de fondo ni de largo plazo, lo que se necesita es que haya un cambio en las políticas y acciones firmes de desarrollo, con la participación autónoma de productores/as, campesinos y campesinas, y consumidores, como protagonistas de nuestro propio desarrollo.
El Comité de Coordinación Nacional del PIDAASSA México convoca a sus miembros y a otras organizaciones campesinas, indígenas y civiles, del campo y la ciudad, a sumar nuestros esfuerzos para lograr una acción conjunta frente a estos retos.
pidaassa_mexico@yahoo.com.mx
www.pidaassa.org
regresar |
continua
El País, JOSÉ ELIAS | Guatemala 08 de septiembre de 2009.
El hambre golpea a Guatemala
La desnutrición ha causado la muerte de 17 niños en el país centroamericano.-Una prolongada sequía sume en la hambruna a 4.000 comunidades
Diálogos así son el día a día de Guatemala, el país más golpeado por el hambre en América Latina y el cuarto en el mundo. De acuerdo con un informe del Defensor del Pueblo, Sergio Morales, 17 niños guatemaltecos han muerto de desnutrición en 2009. En las últimas cinco semanas, 126 más han sido internados sólo en las provincias de Zacapa y Jalapa, al este de la capital, una región donde la prolongada sequía ha causado que miles de familias pierdan sus cosechas.
Es un problema con raíces profundas. Según el programa de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés), la desnutrición crónica afecta al 50% de los niños guatemaltecos menores de cinco años. La cifra se eleva al 61% en las comunidades indígenas, el sector mayoritario de la población. La sequía, causada por el fenómeno climatológico El Niño, ha agravado la situación. Según cifras oficiales, la escasez de lluvias ha causado la pérdida del 36% de las cosechas de maíz y el 58% de las de frijol, los dos productos básicos de la dieta popular.
La mayor paradoja radica en que en buenas épocas se producen abundantes cosechas, pero la desigualdad en los ingresos impide que la mayoría de la población tenga acceso a los mismos. "No es que haya escasez de alimentos. Los mercados están llenos. La crisis es atribuible a la pobreza, que impide a las familias comprar los productos", resumió el presidente Álvaro Colom, en declaraciones a la prensa local. La mitad de los guatemaltecos viven bajo el umbral de la pobreza, y un 12,5% subsisten en condiciones paupérrimas.
Por si fuera poco, 4.059 comunidades rurales pasan un "alto riesgo de hambruna", cifras que motivaron la llegada a Guatemala del relator especial de la ONU para el Derecho de la Alimentación , Olivier De Schutter, quien ha concluido que el Estado debe promover el desarrollo rural y aumentar la carga tributaria para sostener el gasto social. "Guatemala es un país muy rico, pero con un Estado pobre y débil", subrayó.
En alusión a los programas ya puestos en marcha por el Gobierno para intentar resolver el problema, Schutter sugirió que se debe alcanzar "una cobertura universal" y agregó que las estrategias del Estado deben mejorar "su sostenibilidad y transparencia". Una petición que es un clamor popular: los recursos destinados a combatir el hambre en la población superan el presupuesto de siete ministerios y son gestionados en el mayor secretismo, bajo el férreo control de la esposa del presidente Colom, Sandra Torres.
Schutter urgió al Gobierno guatemalteco a reorientar la política agrícola para que el país centroamericano consiga ser autosuficiente en la producción de alimentos y garantice la protección legal de los derechos de los trabajadores en las zonas rurales, y además, les permita una mejora en sus ingresos.
La solución propuesta por el relator, sin embargo, enfrenta obstáculos hasta ahora insuperables, como garantizar el límite de la propiedad de la tierra, un tema tabú en Guatemala.
A esto se suma que las tierras, que hasta ahora eran destinadas al cultivo del grano, ahora han visto incrementado su precio para el campesino medio por la producción de biocarburantes y por la compra de tierras para el narcotráfico. |
|
continua
México, junio 2009
PREMIO AL GRUPO VICENTE GUERRERO, miembro del PIDAASSA México
Las razones por las cuales el Jurado acordó otorgarles el premio fueron las siguientes:
Se trata de una organización que inicia actividades en 1980 y en 1997 se constituye como asociación civil. Su visión es lograr la soberanía alimentaria en México, produciendo suficientes alimentos, de mejor calidad y sin contaminantes; alcanzar el respeto y conservación de los recursos naturales; conseguir el intercambio y comercio justo entre campo y ciudad, una vida con equidad e igualdad para el desarrollo pleno de la sociedad en su conjunto.
Actualmente el proyecto realiza su trabajo en trece comunidades de Tlaxcala pero ciertas actividades han involucrado a todo el estado, por ejemplo las jornadas ambientales del Día de la Tierra y ¡A limpiar Tlaxcala!, para las cuales hubo vinculación con instancias gubernamentales de distintos niveles. La feria de maíz iniciada en 1990 es un evento para productores y productoras de la región, el estado y el país. A través de diversos programas, el proyecto de Vicente Guerrero ha mantenido relaciones con diversas organizaciones de México y de otros países.
El proyecto Vicente Guerrero es pionero en el uso y difusión de la metodología “de Campesino a Campesino” no sólo en México sino también en América Central y del Sur. Por décadas ha experimentado con técnicas de conservación de suelos y agua, fruticultura y horticultura biointensiva. Más recientemente ha incorporado otros ejes a su trabajo de agricultura sostenible, como es la equidad de género. También ha formado parte de Consejos de Desarrollo Rural Sustentable Municipales de Tlaxcala y participado en iniciativas de ley para proteger maíces nativos. Ha participado en procesos de certificación y comercialización de productos agroecológicos a través de la instalación de mercados alternativos.
Entre sus logros más importantes está la formación de cientos de promotores y promotoras comunitarias, el intercambio de toneladas de granos producidos agroecológicamente, la apertura de diversos espacios de comercialización, la disminución de incendios y uso de agroquímicos, el apoyo para que mujeres ocupen espacios de poder municipal (regidurías, presidencias comunitarias) y la realización continua de la Feria del Maíz, cuyo número de participantes crece año con año. Dada esta trayectoria construida a lo largo de tres décadas mediante el trabajo cotidiano de campesinos, campesinas, y grupos que los apoyan, es un honor para la AMER otorgar el premio para la Mejor Experiencia de Desarrollo Rural Sustentable al Proyecto de Desarrollo Rural Integral Vicente Guerrero, A.C. México, junio 2009
regresar |
 |
|
 |